El candidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, anunció hoy su plan alimentario "Argentina contra el hambre", sobre el cuál aclaró que "no es una propuesta de campaña", sino que convocó a que se comience a "materializar ahora" con el aporte de todos los sectores de la sociedad. En este sentido, hizo especial énfasis en el rol de los empresarios, en un guiño hacia la UIA.

Fernández aseguró que le planteó a Daniel Arroyo, diputado y eventual ministro de Desarrollo Social ante un triunfo del Frente de Todos, que "debemos tener vergüenza" porque "decimos ser el país que produce alimentos para 400 millones de personas y no podemos alimentar a 15 millones nuestras que están en situación de pobreza".

"Evidentemente, esto no lo arregla un plan. Esto lo arregla una Argentina puesta de pie, decidida a terminar con su mayor vergüenza, que es el hambre entre nosotros", sostuvo Fernández desde la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.

También reveló que a Arroyo lo llamó Antonio Aracre, el presidente de la empresa Syngenta, quien le dijo que "está dispuesto a donar el 1% de su producción en esta campaña". "De corazón, lo agradezco, porque en esta campaña hacemos falta todos, no solamente los que han dedicado su vida a ayudar a los pobres", expresó el candidato presidencial.

"Esta no es una propuesta de campaña, es una propuesta de la Argentina que podemos empezar a materializarla hoy. No tiene que esperar ningún resultado electoral. Está claro que si llego a ser electo, me voy a poner al frente de la campaña contra el hambre en Argentina, pero si no fuera así quisiera que todos quedemos condicionados a resolverlo este problema, a partir de hoy", aclaró.

Además, contó: "Cuando fui a la UIA hablé con Daniel Funes de Rioja, y le dije 'vos y ustedes me tienen que ayudar con esto'. Lo primero que vamos a reperfilar son los precios de la canasta básica argentina. Para que todos tengan acceso a esa canasta". El empresario, dirigente de la Copal, manifestó hoy su apoyo al plan de Fernández y se mostró de acuerdo con que las empresas donen el 1% de su producción para ayudar a resolver el hambre.

"Lo que más me alegró fue ver la disposición de todos por involucrarse: las organizaciones sociales, las universidades, los curas, el presidente de Syngenta y otros empresarios que están decididos a dar esta batalla.  Debemos darla como sociedad, no es una batalla de un presidente o un grupo político. Que alguna vez nos conmueva la miseria al lado nuestro", remarcó el referente del Frente de Todos.

También expuso que "un chico mal alimentado es un chico que no va a desarrollar su capacidad cognoscitiva" y que "en la sociedad del conocimiento, es un chico sin futuro".

"Olvidemos toda diferencia, juntémonos de una vez y para siempre a terminar con el hambre en la Argentina. No me importa de dónde vienen, no me importa lo que piensan, démonos cuenta que no podemos vivir en paz con semejante flagelo", subrayó Fernández.

También indicó que "esto supone la obligación de garantizarle agua a todos los argentinos, el alimento más básico". Además, buscará "poner a los colegios en sintonía con nosotros, para que los comedores escolares trabajen a la par del Estado en garantizar alimentos a los chicos que allí estudian". Sobre esto, agregó que "es realmente patético" cómo se ejecuta el presupuesto alimentario.

"Pensar que hoy se le asigna a cada chico en concepto de alimentos $29. Arremanguémonos, una vez, demos la batalla que moralmente nos va a hacer una gran sociedad. Olvidemos las diferencias y pensemos cuánto nos necesitan los que la están pasando mal. No quiero ser un gran presidente, quiero ser el presidente de un gran país", cerró.