El presidente Alberto Fernández renovó este viernes su convocatoria al "diálogo", al que definió como el "único camino" posible para "construir un contrato social" que le permita al país dejar atrás "la normalidad" que se vivía antes de la pandemia, que sólo "hace avergonzarnos" porque estaba signada por "la desigualdad, el desequilibrio social, la especulación, la injusticia y el desamparo de millones que quedaban sumergidos en la pobreza". Del encuentro también participó el senador de Juntos por el Cambio Martín Lousteau.

Desde Casa Rosada, el Presidente participó de manera virtual del encuentro "Recomenzar la Argentina y la Patria Grande; Diálogo social para la igualdad", organizado por la Pastoral Social, en el que insistió con que, una vez superada la pandemia por coronavirus, el país tiene "una gran oportunidad" para "crear otra normalidad, una que nos incluya a todos".

El nuevo llamado al diálogo del Presidente se dio cuatro días después de la carta pública que la vicepresidenta, Cristina Kirchner, difundió el lunes, en la que llamó a un acuerdo político amplio para resolver el problema del bimonetarismo con el dólar. 

Además, este mismo viernes en ex presidente Mauricio Macri respondió a la carta de Cristina en sus redes sociales con condiciones para que Juntos por el Cambio se siente a dialogar. "Ratifico la voluntad de Juntos por el Cambio y mía de sentarnos con otras fuerzas en una mesa pública de diálogo que siga las siguientes condiciones: la Constitución Nacional sobre la mesa, dar de baja el embate a la Justicia, al procurador, a la Corte y a la propiedad privada", afirmó Macri.

También el ex ministro de Economía Roberto Lavagna dijo este viernes que "el pueblo argentino merece que construyamos el futuro con diálogos para el consenso" y pidió reeditar un acuerdo como el de La Hora del Pueblo de 1970.

En este contexto, Fernández sostuvo durante el encuentro con la Pastoral Social que "tenemos que ser capaces de construir ese contrato social de cómo queremos que sea el país que viene, entendiendo que en la Argentina nadie sobra", para luego completar que "cada uno de los habitantes debe tener una misión asignada para poder desarrollarse en nuestra Patria".

En ese sentido, enfatizó que "el dialogo es el camino" y agregó: "Lo he creído siempre y sigo insistiendo en eso, y no me van a torcer en esa idea. Aspiro a que todos tengan este mismo sentimiento sobre la oportunidad que tenemos y que no debemos perder".

Tras evocar algunas definiciones del Papa Francisco, el mandatario profundizó sobre la "oportunidad de que, todos juntos, todos hermanados" podamos "enfrentarnos a un cambio que no nos devuelva a la normalidad que tuvimos, porque la normalidad que tuvimos sólo hace avergonzarnos".

Un día después de la carta de la vicepresidenta, el jefe de Estado había dicho que "el llamado al diálogo de Cristina es el mismo que todos los días hago e intento", aunque no hizo por ahora referencia a si hará algún tipo de convocatoria formal a la oposición para tratar el problema del bimonetarismo, tal como Cristina pidió en su escrito.

Del encuentro de este viernes participaron también el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y obispo de San Isidro, monseñor Oscar Vicente Ojea; el obispo de Lomas de Zamora y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (Cepas), monseñor Jorge Lugones; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz y Lousteau.