El presidente Alberto Fernández sostuvo este martes que "la construcción es un motor central para el desarrollo económico argentino" y recordó que, al inicio de la pandemia, le dijo al sector que "no iba a quedar a la deriva ni desamparados". Además, anticipó que evalúa modificar la fórmula de actualización de los créditos hipotecarios para que se guíe por la evolución de los salarios.

"Así fue como el ATP fue una herramienta que mitigó los efectos nocivos de la pandemia, en toda la actividad económica pero en la construcción fundamentalmente", dijo el Presidente al encabezar -por videoconferencia desde la residencia de Olivos- el acto en el que se celebra el Día de la Construcción, en el que participó de la ampliación de una planta de la empresa Loma Negra en la ciudad bonaerense de Olavarría.

Además, el mandatario hizo hincapié en que la construcción es una actividad central porque no requiere en su mayoría de insumos importados y porque "tiene un efecto multiplicador", debido a que a su vez dinamiza otras industrias y es "generadora de empleo por excelencia".

También reivindicó que en el Presupuesto 2021 se destinará a obra pública el doble de recursos que en el actual, ya que pasarán del 1,1% al 2,2% del total. Y afirmó que en él "lo único que se ajustó es el pago de intereses de la deuda", a partir de la rengociación con los bonistas.

En esa línea, anticipó que habló con el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, sobre la posibilidad de  modificar las "fórmulas de actualización de los créditos hipotecarios y que esas deudas se actualicen solo teniendo en cuenta el salario" y no la inflación. 

Por otra parte, Fernández ratificó que su Gobierno va a "garantizar la más absoluta transparencia en la contratación de la obra pública" y dijo que "en los últimos años se ensañaron con ella y la pusieron en un cono de sombra, a veces con razón y a veces por móviles políticos".

El jefe de Estado cuestionó además la "nefasta actitud de acaparar bienes (de la construcción) tratando de especular con mejores precios", y afirmó que será "inflexible" y caerá sobre ellos "con todo el peso de la ley de abastecimiento", para lo cual instruyó al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. "Siempre consideré despreciable la actitud del especulador, pero especular en pandemia hace al que lo hace mucho más que despreciable", lanzó en ese sentido.

Horas antes, el ministro de Obra Pública, Gabriel Katopodis, había hablado en la misma línea al afirmar en una entrevista radial que la falta de insumos de la construcción obedece a un "cuello de botella" que se produce por múltiples factores, entre los que mencionó el aumento de la demanda por la reactivación de la obra pública y privada y la volatilidad del tipo de cambio.

Sobre este último punto, indicó que "la decisión del Gobierno es avanzar en un control para garantizar que no haya actitudes especulativas" entre los que comercializan esos materiales que la construcción necesita.

Del acto también participó, por videoconferencia, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Tanto él como el Presidente tenían previsto estar presentes en Olavarría pero no pudieron viajar por motivos climáticos. En el lugar estuvo el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Iván Szczech.