El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández responsabilizó hoy al Gobierno nacional y al Fondo Monetario Internacional ( FMI) por la "catástrofe social que atraviesa" la Argentina e intimó al organismo a "poner fin" a la crisis. Aseguró que el 80% de los desembolsos recibidos hasta la fecha fueron utilizados para financiar la fuga de capitales.

En un comunicado de prensa en el que se da cuenta del encuentro con la misión técnica del FMI se informó que Fernández ratificó su intención de cumplir con los cuatro objetivos principales del acuerdo firmado, en caso de suceder a Mauricio Macri en la presidencia: recuperar el crecimiento de la economía, generar empleo para combatir la pobreza, reducir la inflación, y lograr una trayectoria decreciente de la deuda pública; "ninguno de los cuales fue alcanzado" por la administración de Macri.

De la reunión participaron los funcionarios del FMI, Alejandro Werner, Roberto Cardarelli y Trevor Alleyne y el equipo de trabajo del candidato conformado por Santiago Cafiero, Guillermo Nielsen y Cecilia Todesca Bocco.

Los representantes del Frente de Todos destacaron que ninguno de los cuatro objetivos acordados con el organismo fueron respetados por el gobierno de Macri y enumeraron que la economía cayó -1,7%, la deuda pública subió 29 puntos porcentuales del PBI, el desempleo aumentó al 10,1%, la pobreza creció a más del 32% y la inflación se disparó al 53,9%.

"El préstamo recibido por el país y el conjunto de condicionalidades asociado al mismo no han generado ninguno de los resultados esperados: la economía real no ha dejado de contraerse, el empleo y la situación de las empresas y las familias de empeorar, la inflación no ha tenido una trayectoria descendente sostenida y el endeudamiento público no ha dejado de crecer", destacó el comunicado.

Durante la reunión, Alberto Fernández reiteró su preocupación por el hecho de que los créditos otorgados por el FMI al Gobierno Nacional hayan sido utilizados, en gran parte, para financiar la salida de capitales.

A la fecha -informaron los voceros de la oposición-, los desembolsos totales efectuados por el FMI suman un total de US$44.500 millones aproximadamente y representan casi el 80% del préstamo total. De acuerdo con las cifras oficiales disponibles, entre junio de 2018 y julio de 2019, salieron del sistema US$27.500 millones en concepto de Formación de Activos Externos de libre disponibilidad (fuga de capitales argentinos), aproximadamente y US$9.200 millones por inversiones extranjeras especulativas (reversión de inversiones de capitales golondrina). En total la salida neta de dólares supera los US$36.600 millones, lo que representa más del 80% de los desembolsos recibidos hasta la fecha.

"El último desembolso ha sido íntegramente destinado a financiar la fuga", adviertió el Frente de Todos. Y agregó que "este fenómeno constituye un incumplimiento flagrante a lo dispuesto por Artículo VI del Acta Constitutiva del organismo", cuyo primer párrafo dispone que “ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”.

Al marcar diferencias con la gestión de Macri, agregó que "el programa económico que impulsa el Gobierno Nacional no refleja ninguna de las prioridades establecidas en la plataforma del Frente de Todos. Tampoco existen coincidencias con las recomendaciones de política impulsadas por el FMI. Se trata, en ambos casos, de aproximaciones dogmáticas que no se ajustan a las condiciones objetivas actuales ni resuelven los principales problemas estructurales de la economía argentina".

Según la lectura realizada ante la misión técnica del Fondo, el programa económico de la administración Macri empeoró muchos de esos problemas (como la inflación) y reinstaló otros que habían sido resueltos (como el del endeudamiento del sector público). El acuerdo con el FMI, por su parte, no ha logrado revertir ninguno de estos problemas y en algunos casos no ha hecho más que profundizarlos (precisamente, el del endeudamiento público). Mientras tanto, el modelo económico sigue con su lógica recesiva y regresiva.

A juicio del Frente de Todos, que en las últimas elecciones ha obtenido más de once millones de votos, "la recuperación del crecimiento a través del impulso de la producción y el empleo debe ser la componente central de un modelo económico alternativo. La recuperación de la economía real es, a su vez, una condición sine qua non para estabilizar la economía y reencauzar su situación financiera", se indicó.

Finalmente, el comunicado adviertió que "quienes han generado esta crisis, el Gobierno y el FMI, tienen la responsabilidad de poner fin y revertir la catástrofe social que hoy atraviesa a una porción cada vez mayor de la sociedad argentina. Para ello deberían arbitrar todos y cada uno de los medios y las políticas necesarias".