Trabada la negociación con los bonistas, el presidente Alberto Fernández afirmó que la Argentina tiene voluntad de alcanzar un acuerdo con los acreedores en el tema deuda pero ratificó que se mantendrá “inflexible” en la decisión de no comprometer la posibilidad de recuperación de la economía.

"La Argentina prestó atención a lo que pedían los acreedores pero aún así tenemos diferencias. Vamos a ver si podemos acercarlas o no en los días que vienen", indicó el mandatario en tanto que buscó despejar las posibilidades de un default y resaltó: "Es mejor pagar la deuda que no pagarla, es mejor cumplir”.

Fernández se pronunció así luego de que cayeran los acuerdos de confidencialidad bajo los cuales se realizaban las negociaciones del Gobierno con los acreedores de la deuda externa. Así, se demoró la la formalización de la oferta oficial definitiva para el canje luego de que Argentina mejorara su propuesta de pago hasta el 50% del valor de los bonos, más un cupón atado a la variación de las exportaciones.

En un comunicado, el Ministerio de Economía aseguró que el país "no puede comprometerse de manera razonable" a la contrapropuesta de los últimos días. “Son ampliamente inconsistentes con el marco de sostenibilidad de deuda que necesita la República para restaurar la estabilidad macroeconómica y para avanzar con un programa con el FMI", remarcó el Palacio de Hacienda.

En este marco, Fernández remarcó en un reportaje con Telefé que “Argentina ya hizo una nueva oferta" y ante la pregunta de los periodistas sobre la condición de default cumplida o no del país, respondió: “No entiendo el apuro para ver cuándo salimos del default o para ver cuándo nos ponemos de acuerdo con los acreedores”.

Y determinó: “La realidad es que siempre es mejor acordar porque uno está en un sistema financiero internacional".

“Estamos negociando , estamos haciendo un enorme esfuerzo”, señaló, para luego enfatizar que la nueva oferta que realizó el gobierno a los acreedores “no termina de ser aceptada por fondos que si bien no tienen un porcentaje grande de la deuda, influyen mucho sobre los pequeños acreedores”.

“Estamos tratando de seguir negociando y estamos tratando de llegar a un acuerdo”, remarcó.

En otro tramo de la nota con Telefé, el Presidente, al recordar una charla que tuvo la semana pasada con Roberto Lavagna, dijo que “en el año 2005, cuando salimos del default, la negociación empezó en enero y terminó en diciembre”.

Por último resaltó que en la actualidad “tenemos la confianza que el FMI nos dispensa y el acompañamiento en la discusión con los acreedores”.