Las diferencias ideológicas entre Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta se hicieron notar al principio de la cuarentena cuando las decisiones sólo dependían del Poder Ejecutivo. Tras más de 130 días de aislamiento, las medidas anunciadas hoy por el Presidente, el gobernador y el Jefe de Gobierno porteño darán una continuidad necesaria de coordinación política para enfrentar la pandemia.

“Es mutua la necesidad de convivencia”, analizan desde La Plata sobre la relación entre la Provincia y la Ciudad en materia sanitaria. Desde el inicio del aislamiento social se planteó el riesgo o impacto político de la cercanía entre los tres mandatarios.  En ambos lados de la General Paz coinciden en que “no hay otro camino posible” que no sea una conexión conjunta en el AMBA.

Desde el equipo de Kicillof resaltan “la necesidad de Larreta” porque refuerza el apoyo a las medidas para enfrentar la pandemia con el visto bueno también de la Nación. Hay cierta tranquilidad en el territorio bonaerense en la estabilidad de la relación con la oposición porteña.

Por otro lado, analizan la crisis interna que está pasando Juntos por el Cambio por los desencuentros y diferentes posturas sobra las iniciativas del oficialismo. “Él tiene una interna que nosotros no”, resaltan sobre los problemas de sus rivales políticos.

“No hay camino posible si del otro lado de la General Paz nos complican”, aseguran desde la Provincia en cuanto a la necesidad de una convivencia y coordinación en el AMBA. La Ciudad mostró una mirada aperturista de la cuarentena, mientras que la Provincia se mantuvo más cautelosa. Sin embargo, desde La Plata creen que “es imposible hacer acciones distintas”. Ven que Larreta también ganó en la unidad con la Nación porque “logró una exposición nacional que en otro contexto no se hubiese dado”.

La Nación también aprovecha el “mensaje esperanzador” de Larreta en cuanto a la cuarentena. En la Casa Rosada siguen de cerca las encuestas de opinión. “La imagen de Alberto está lejos de bajar sino que se estabilizó”, analiza un funcionario con despacho en Balcarce 50. Desestiman las críticas de los sectores a las medidas que tomó el Gobierno para enfrentar la pandemia. “Los niveles de apoyo están más altos que cuando comenzó la gestión. Creer que las medidas del gobierno no sirven, es mentira”, afirman.

El oficialismo necesita de una “validación de la medidas por parte de la oposición”.  Así lo observan en el entorno presidencial en relación a la cercanía con el jefe de Gobierno porteño, a quien el Presidente llamó “amigo”.  También consideran que es “importante”  la correspondencia con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. “Es una necesidad de Larreta porque tiene presión para abrir”, expresan sobre la cercanía opositora con la Casa Rosada.

Los que avalan la relación de los tres saben que compartirán los costos políticos que repercutirán en las elecciones legislación del año próximo. Ya algunos analizan las consecuencias electorales de la pandemia. “Si Alberto se sostiene hasta el final de la pandemia con estos nivel de adhesión, va a llegar a las elecciones de manera imparable”, afirman desde un despacho gubernamental.