Tras anunciar la decisión del Gobierno de intervenir y expropiar la empresa cerealera Vicentin, el presidente, Alberto Fernández, diferenció la medida de estatizaciones anteriores e insistió en que es un "rescate" a la compañía en el marco de una "situación estratégica".

"No es lo mismo lo que se hizo con SanCor o con Cresta Roja con lo que hicimos ayer... lo que hacemos con Vicentin es hacernos cargo; en SanCor y Cresta Roja hubo auxilios financieros que no terminaron bien ni lograron los objetivos que se habían planteado", planteó el mandatario.

En ese contexto, advirtió que no cree que "el Estado naturalmente debe hacerse cargo de todo" pero indicó que avala las "situaciones estratégicas en las que el Estado no puede mirar desde la platea". "Esta es una de ellas", subrayó y resaltó: "No nos gusta llamar esto ley de expropiación; nos gusta llamarla ley de rescate de Vicentin".

La oposición salió ayer a rechazar la intervención de la empresa agroexportadora y en un comunicado firmado por los principales miembros de Juntos por el Cambio opinaron que la decisión es "ilegal e inconstitucional" y constituye "el primer paso para romper el mercado de granos”.

Sobre las repercusiones negativas del anuncio, Fernández respondió: "Ayer empezaron a hacer diferentes versiones de Alberto Fernández: en una era Mao Tse Tung, en otra Fidel Castro... pero la verdad que el remedio que nosotros encontramos tiene que ver con mecanismos que utilizan los países más capitalistas del mundo: Alemania hoy se debate cómo el Estado interviene en el salvataje de Lufthansa".

El Gobierno enviará el proyecto de ley para la intervención y expopiación de Vicentin al Congreso en las próximas horas. Mientras el oficialismo confía en que podrá aprobarlo sin inconvenientes, en la oposición se debaten entre la cautela y las críticas.    

La iniciativa que establece la expropiación de la empresa cerealera -que será intervenida y declarada de utilidad pública a través de un DNU- ingresará por el Senado y deberá ser aprobada con mayoría simple.