El presidente Alberto Fernández aseguró hoy que el Gobierno está dispuesto a reunirse con la Mesa de Enlace, como ayer lo hizo el ministro de Agricultura, Luis Basterra, y pidió al campo entender la "situación de Argentina" porque "estamos en una país donde el FMI esta diciendo no está en condiciones de pagar sus deudas".

"Lo que el campo tiene que entender es la situación de la Argentina. Estamos en un país, no por culpa nuestra, donde el FMI está diciendo que Argentina no está en condiciones de pagar sus deudas y si el Fondo dice semejante cosa se darán cuenta el estado en que están las arcas públicas", sostuvo en declaraciones a Radio 10.

Fernández pidió así a las patronales agrarias que hagan su "aporte" porque "no puede ser que a uno le piden que supere el déficit fiscal y al mismo tiempo nadie quiera aportar nada".

Tras la reunión con la cúpula del sector agroindustrial, el Gobierno decidió analizar el porcentaje incremento en las retenciones la semana próxima y que en breve se reabrirá el registro de exportaciones. Según pudo saber BAE Negocios, la suba de tres puntos previstos en la Ley de Solidaridad Social se destinarían sólo a la soja y no a sus derivados.

La suba llevaría el porcentaje de retención a un techo del 33%, y la postura de los integrantes de la Mesa de Enlace es la de ir  a un cese de comercialización en caso de que se concrete ese número. Sin embargo, ayer se mostraron dispuestos a una negociación.

La reunión descartó así un posible anuncio en el Boletín Oficial y también dejó fuera del listado de temas y medidas que señalará el presidente Alberto Fernández en su discurso de apertura de sesiones el próximo domingo.

Del encuentro participaron Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA); Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro; Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), y Carlos Achetoni, de la Federación Agraria Argentina (FAA).

Si bien el Presidente envió una señal de diálogo hacia las patronales agrarias, le pidió a la Mesa de Enlace "entender" la critica situación económica y social del país, heredada de la administración de Mauricio Macri.

Rechazó también las críticas de algunos sectores y afirmó que ve "una actitud de parte de las organizaciones del campo y otra cosa en esos autoconvocados, que tienen una finalidad política".

"Son opositores y tienen todo el derecho del mundo a expresarse en contra, pero deberían tener la honestidad intelectual de presentarse como opositores a la hora de hablar", reclamó.

Y concluyó: "No es lo mismo que hable un presunto chacarero que un presunto militante o dirigente encubierto. Eso está manejando o inducido por dirigente de Cambiemos, del PRO concretamente".