El presidente Alberto Fernández aseguró hoy que la Argentina no puede "cumplir" con el pago de la deuda al FMI en los vencimientos establecidos por el gobierno anterior y advirtió que, por el contrario, en caso de hacerlo, se estaría "sumiendo a la economía en una postración absoluta".

"Objetivamente no podemos cumplir", declaró el Presidente en una extensa entrevista de algo más de una hora que brindó a radio Continental.

Consultado sobre si un buen resultado en la negociación con el FMI podría allanar el camino para discutir luego con los bonistas, Fernández graficó: "Son dos caminos que se necesitan, no sé si se cruzan, pero sí se necesitan".

"De ninguna manera", respondió tajante el Presidente cuando le preguntaron sobre la posibilidad de cumplir con los términos de los próximos vencimientos. "Quisiéramos destinar el pago de la deuda a la reestructuración de la economía; si pagáramos, igual no nos va a alcanzar, pero estaríamos sumiendo a la economía en una postración absoluta", apuntó.

Por otro lado, advirtió que las declaraciones sobre la deuda deben tratarse con "mucho cuidado" y señaló que tales conversaciones están "comenzando".

Así, aclaró que no escuchó lo que dijo la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, sobre una posible "quita sustancial" del Fondo y advirtió que con el organismo multilateral de crédito están "empezando a hablar".

"Son negociaciones que recién empiezan, hay que darle tiempo, como toda negociación hay que hacerla con prudencia mediática como digo siempre, con mucho cuidado. Esta semana viene la representación del Fondo para trabajar con nosotros y veremos allí cómo vamos avanzando", aseguró el mandatario en declaraciones a Radio Continental.

Durante la presentación de su libro “Sinceramente” en la 29ª Feria Internacional del Libro de La Habana, Cuba; la ex presidenta pidió un "Nunca Más" de la deuda externa contraída durante la gestión de Mauricio Macri y postuló: "Hay que determinar para qué se le prestó a Argentina". Argumentó, entonces, que así como el país respetará el compromiso y pagará, el FMI "debería establecer una quita sustancial porque hizo un préstamos por fuera de su historia, comprometiendo el 60 por ciento de la capacidad prestable del organismo y se hizo violando obligaciones que tiene el propio Fondo".

En este marco, Fernández destacó el apoyo del Papa Francisco para que el organismo dirigido por Kristalina Georgieva no le exija a la Argentina un cronograma "imposible", tal cual lo dijo el religioso la semana pasada en un seminario en el Vaticano.

El jefe de Estado dijo que el Papa "conoce a la perfección" todo lo sucedido en la Argentina en los cuatro años del gobierno de Cambiemos porque "está permanentemente al tanto, mirando lo que le pasa al país".

"El Papa a dado una ayuda muy grande, involucrándose del modo que él puede hacerlo: llamando a la reflexión al capitalismo mundial y a los acreedores en particular sobre lo que le está pasando a la Argentina y la necesidad de encontrar una salida que no signifique más martirio para la gente que menos tiene", dijo.

Fernández dijo que habla con el Papa esporádicamente, porque él entiende "la trascendencia" de la figura de Francisco, que "está mucho más allá de la Argentina, dado que es un líder moral que el mundo tiene" y por lo tanto intenta "no molestarlo".

Presos políticos

En medio de la polémica interna del Frente de Todos sobre los presos políticos, Fernández señaló: "Me molesta que me digan que tengo presos políticos porque no los tengo".

"Hay que decirles a los compañeros que no sean tontos. Lo que quieren es hacernos pelear entre nosotros, dividirnos. Todos sabemos lo que hizo la Justicia y el primero que lo hizo fue Alberto Fernández", destacó el jefe de Estado.

El Presidente consideró que "es una discusión tan innecesaria" la que se da alrededor de los "presos políticos". "Si hay alguien que cuestionó los procedimientos judiciales fui yo", resaltó el mandatario nacional y agregó: "¨Qué parte no entienden?".

Fernández se expresó así luego de las diferencias dentro de su gobierno sobre casos como el de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, y la del ex vicepresidente Amado Boudou.
"El preso político es el que técnicamente está a disposición del Ejecutivo. No tengo a nadie preso sin causa", enfatizó el Presidente.

La discusión surgió semanas atrás, cuando Fernández dijo por primera vez que consideraba que en el país no había "presos políticos", pero sí algunas "detenciones arbitrarias".

Esa declaración generó críticas de los organismos de derechos humanos y ministros como la de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, y el del Interior, Eduardo de Pedro, afirmaron que Sala es una "presa política".

En tanto, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, se sumaron a la postura del mandatario nacional y señalaron que no hay dirigentes en esa situación.