El Gobierno apura la grilla de embajadores políticos con el objetivo de instalar cuanto antes a los representantes otros países, mandatados para abrir un diálogo político y comercial que empuje las exportaciones argentinas.

Con esa premisa, el presidente Alberto Fernández dedicó parte de su agenda a recibir a dos de los embajadores propuestos para ocupar las representaciones en Madrid, Ricardo Alfonsín, y en Moscú, Alicia Castro. Son dos casos distintos: Alfonsín ocupará por primera vez un puesto diplomático mientras que Castro ya estuvo destinada a Caracas y a Londres como embajadora.

Al retirarse de la Casa Rosada, donde se reunión con Alberto Fernández, Alfonsín salió una vez más al cruce de las críticas surgidas desde la Unión Cívica Radical tras su nombramiento y consideró que algunos dirigentes cuestionan porque así "venden más".

Alfonsín resaltó que "la inmensa mayoría" de los radicales lo felicitó por aceptar el cargo en Madrid y enumeró entre ellos a los gobernadores Gerardo Morales, Rodolfo Suárez y Gustavo Valdés, además de "intendentes de todas las provincias, presidentes de casi todos los distritos, concejales, legisladores nacionales y el Comité de la Capital Federal".

También le puso nombre y apellido a algunos dirigentes como el senador Martín Lousteau y la diputada Carla Carrizo. "Son muchísimos y siguen llegando expresiones de coincidencias con una decisión que demuestra que el radicalismo está dispuesto a actuar para terminar con la grieta, es muy mala la grieta pero la inmensa mayoría", afirmó el dirigente radical.

La respuesta de Alfonsín llegó luego de los cuestionamientos del presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, y del senador nacional Luis Naidenoff.

Poco después, el presidente recibió a Alicia Castro, quien fue titular de la Asociación Argentina de Aeronavegantes, luego diputada nacional y también embajadora en Venezuela y el Reino Unido en la gestión de Cristina Fernández.

Castro, futura embajadora en Rusia es la designada por el Presidente para estar a cargo de la embajada en Moscú en reemplazo de Ricardo Lagorio, nombrado por el entonces presidente Mauricio Macri.

En tanto, Alberto Iribarne, nombrado por el mandatario para ocupar la sede diplomática en Uruguay, fue otro de los nuevos diplomáticos que estuvieron esta tarde en la Casa Rosada.

También estuvo el embajador italiano en Argentina, Giuseppe Manzo, quien fuera recibido por funcionarios gubernamentales en el marco del acuerdo firmado días atrás en Roma entre el Presidente y su par italiano Sergio Mattarella para impulsar la fabricación de baterías de litio en la provincia de Jujuy, según señalaron fuentes diplomáticas.

Se espera que los pliegos de los candidatos a ocupar sedes diplomáticas sean tratados en la Comisión de Acuerdos del Senado la semana próxima. La aprobación es el paso fundamental para que luego pasen al recinto, donde deberán recibir el voto afirmativo de las dos terceras partes de los legisladores para que tengan validez.

El paso siguiente será el decreto presidencial de designación y la presentación de las cartas credenciales ante el país donde desempeñarán su cargo.