El candidato presidencial por el Frente de Todos, Alberto Fernández, se reunió ayer con el jefe del bloque del PJ en el Senado, Carlos Caserio, para estudiar los pasos a seguir en la campaña para la provincia de Córdoba, con el foco puesto en aglutinar detrás de su postulación a todo el PJ cordobés y mejorar los números obtenidos en las PASO.

La reunión se desarrolló en las oficinas del ex jefe de Gabinete en el barrio porteño de San Telmo, luego de la comunicación telefónica que, según trascendió, mantuvo con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, con la excusa de los fondos coparticipables que perderían las provincias por la baja de impuestos que anunció el Poder Ejecutivo.

Pero el verdadero motivo del contacto fue coordinar una nueva visita del candidato presidencial a Córdoba, distrito con el que Fernández está obsesionado por su convencimiento de que tiene tierra fértil para crecer electoralmente y perforar la línea de los 30 puntos que obtuvo en las PASO.

El ex jefe de Gabinete se reunió también por separado con los gobernadores Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Sergio Casas ( La Rioja), con los que analizó la situación de desfinanciamiento que sufren las provincias.