Para evitar que 1200 trabajadores pierdan sus puestos laborales y salvar la empresa Cresta Roja, representantes de los gobiernos nacional y bonaerense, junto con delegados gremiales y los ex propietarios de la avícola, analizaron la posibilidad de crear una cooperativa.

Luego de 5 años de conflictos y reiteradas protestas con cortes de calles y rutas, surgió el proyecto para transformar a la compañía en cooperativa y gestionada por uno de los antiguos dueños de la firma.

Así lo acordaron y suscribieron en un acta luego de una reunión realizada este martes en la sede de la Secretaría de Articulación Federal del Ministerio de Seguridad de La Nación.

Sobre la reunión, el director nacional de Empresas Recuperadas del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Eduardo Murúa, dijo que el resultado fue "positivo".

"Enterados de esta situación, las autoridades de los gobiernos de Nación y Provincia y los trabajadores avanzarán en una mesa de trabajo para encontrar la solución a un conflicto que lleva ya tantos años", indicó el funcionario.

Sostuvo que "los técnicos trabajarán sobre el futuro de Cresta Roja y de sus trabajadores, que hace años la vienen pasando muy mal en la calle, y se evaluará la posibilidad de creación de una cooperativa conducida por sus trabajadores y con la gerencia de su antiguo dueño, una presencia que asegure que el proyecto sea viable".

La gerencia de la cooperativa estaría a cargo del ex dueño de Cresta Roja, Melenko Rasic -quien participó del encuentro-, bajo la supervisión de funcionarios nacionales.

"Tenemos todas las expectativas de poder sacar adelante a Cresta Roja y a sus trabajadores, en un histórico que conflicto que ya lleva casi cinco años de duración. Encontrar una salida de todas las partes será para este Gobierno un acto de reparación a los trabajadoras y trabajadores frente al daño que les provocó durante años el gobierno macrista que los estafó", dijo Eduardo Muruá, en diálogo con la agencia Télam.

"El gobierno entiende cuál fue el mecanismo de estafa que hizo Macri contra los trabajadores: puso las indemnizaciones para comprar la empresa y regalársela al Grupo Tres Arroyos", aseguró el funcionario.

Consideró que "en el 2015 Macri, igual que durante la dictadura, se quedaba con empresas" y aseguró que "esa es la situación planteada hoy con Tres Arroyos", la firma que administra Cresta Roja.

En representación de los trabajadores, estuvieron presentes Carlos Stasiuk, Antonio Gómez y Mariano Morfese.

En declaraciones a la agencia NA, Stasiuk consideró que "el Gobierno quedó en trabajar lo más rápido posible para encontrar juntos una salida" y añadió que "no se habló de tiempo oficialmente, pero si nos avisaron que en el término de una semana tendríamos respuesta".

Sostuvo que la reunión fue "positiva" y remarcó que "quedamos en trabajar rápido para encontrar una solución definitiva a nuestro problema que ya arrastra años".

Puntualizó que las plantas de faena se encuentran en la localidad del Jagüel, en Esteban Echeverría y otra en la Unión Ferroviaria, en Ezeiza y después molinos, granjas e incubadora en los distritos de San Miguel del Monte, Cañuelas y Roque Pérez.

La situación de Cresta Roja

La empresa entró en concurso de acreedores en 2014. El 22 de diciembre del año siguente se declara judicialmente la quiebra. Ante esto, los trabajadores despedidos realizaron protestas que fueron reprimidas por fuerzas de seguridad. Por eso, el gobierno nacional intervino y se reabrió la empresa.

Sin embargo, nunca se recuperó el volumen de trabajo previo a la crisis, las reincorporaciones fueron muchas menos que las anunciadas y luego se dispusieron nuevos despidos. Esto motivó más conflictos. Actualmente, Cresta Roja funciona a un tercio de su capacidad, con unos 1.200 empleados, de una planta que llegó a tener 3.300.