El canciller Felipe Solá llegó arribó ayer a la ciudad de México para participar de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en compañía del designado el embajador argentino en el país azteca, Carlos Tomada.

Al Gobierno le interesa intervenir en la CELAC ya que se trata de un foro donde participan todos los países de América Latina y donde la Casa Blanca no ejerce una injerencia directa como sí la tiene, por ejemplo, en el Grupo de Lima.

En la CELAC, el mandatario argentino desea que Argentina pueda empezar a ejercer cierto contrapeso regional a partir de la construcción de una agenda geopolítica equidistante a la de Estados Unidos, aunque con un fuerte predicamento a favor del Estado de Derecho y los Derechos Humanos que incluyen cuestionamientos al estilo de poder que ejerce el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

La idea de Solá, por instrucción de Fernández, es insistir en el diálogo pacífico para la solución de conflictos como los que transcurren en Venezuela, y también dejar en claro con firmeza la postura argentina a favor de la institucionalidad democrática en Bolivia y en contra de los golpes de Estado.

La cumbre abrirá hoy con el mensaje de apertura a cargo del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien tiene una mirada coincidente con la de Fernández acerca del modelo de integración que América latina tiene que tener con el mundo.

Según un "brief" de Cancillería revelado por NA, el retorno de la participación argentina en la CELAC también debe leerse como un "un gesto de apoyo hacia México en su tarea de reconstruir el espacio de diálogo y concertación regional que representa el foro".