El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, le pidió esta tarde la renuncia al funcionario encargado de la compra de alimentos para comedores a precios superiores a los de referencia, lo que generó un escándalo de proporciones que obligó al presidente Alberto Fernández a anunciar que, como el dinero aún no se había girado, la compra no se pagaría al precio establecido.

El que deberá dar un paso al costado es el secretario de Articulación de Política Social, Gonzalo Calvo, un ex funcionario de la Municipalidad de Almirante Brown, responsable de la compra de una partida de alimentos de casi 400 millones de pesos, que incluyó fideos, azúcar y aceite.

El lunes se publicaron varias resoluciones del ministerio en el Boletín Oficial en el que se especificaba el precio que la cartera conducida por Arroyo había acordado pagar para adquirir productos básicos de manera masiva destinados a abastecer a los sectores vulnerables en el contexto de la pandemia de coronavirus (Covid-19).

La polémica surgió porque muchos de estos productos excedían en hasta un 50% el precio por el que normalmente se consiguen en los supermercados, situación generó duras críticas de referentes sociales y de la oposición, que pidieron explicaciones oficiales a través del Congreso.

En un principio, Arroyo había dicho que "todas las compras fueron realizadas bajo supervisión de la Sigen, el Instituto Nacional de Alimentación y las normativas del Decreto 260" de Emergencia Sanitaria y remarcó que, pese a que "en el rubro aceite por 1,5 litro y azúcar por 1 kilo la oferta superó los precios testigos", se resolvió avanzar con el proceso "ante la necesidad de llegar a comedores".

Los argumentos del ministro de Desarrollo Social fueron respaldados por otros funcionarios, pero finalmente, hasta el propio Fernández tuvo que hablar del caso y, de alguna manera, reconocer el error. "No se va a pagar, y si alguno quiso hacer lo que no debía hacer, que se haga cargo", enfatizó el Presidente este lunes por la noche, tras respaldar a Arroyo y afirmar que cree en su "honestidad".

El mandatario agregó que investigará "qué pasó" con la compra de los alimentos básicos y anunció que frenó la adquisición de los productos al pedirle al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que devolviera los que ya estaban en manos del Estado.

Según señalaron allegados a Arroyo, la determinación de desplazar al funcionario tuvo que ver con que fue quien "tomó la decisión de avanzar con la compra" de los alimentos.

Además, tal como había adelantado el Presidente, el Ministerio de Desarrollo Social activó una investigación interna sobre el caso, por lo que no se descartan otros cambios en la cartera.

A la vez, por esta situación, el mandatario nacional revisó el sistema de compras oficiales y estableció que ninguna podrá hacerse "sin respetar los precios máximos que fija el Estado".