Fernando Sabag Montiel y su novia, Brenda Uliarte, no apelaron sus procesamientos con prisión preventiva donde se los acusa de tentativa de homicidio de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el fallido atentado ocurrido la noche del 1 de septiembre.

El plazo para apelar venció este miércoles a primera hora, de acuerdo con la decisión los defensores oficiales respectivos que tienen Uliarte y Sabag Montiel. De esta manera, el procesamiento quedó firme y la jueza María Eugenia Capuchetti ya está en condiciones de elevarlos a juicio oral y público.

Mientras tanto, Capuchetti tiene que definir si procesa o no a los otros dos implicados: Agustina Díaz, amiga de Brenda, y Nicolás Carrizo, presunto líder de la banda de los copitos. 

Las pruebas contra Sabag Montiel y Uliarte son contundentes: Sabag Montiel fue detenido cuando la militancia lo vio con el arma calibre 32 apuntando a la Vicepresidenta, evento en el que además está filmado. A su novia le encontraron varios mensajes de texto en los que planificaba el atentado. Y otros posteriores al intento de magnicidio en los que hablaba con otro de los implicados sobre la posibilidad de volver a atentar contra Cristina Kirchner.

Los implicados en el atentado a Cristina

"La próxima gatillo yo, yo sí sé disparar bien" fue uno de los mensajes que Uliarte le envió a Carrizo, un rato después de que Sabag Montiel gatillara en la cabeza de la Vicepresidenta. "No me tiembla la mano" fue otro de los textos con los que se refería a su intención de volver a atacar a Kirchner.

Carrizo, acusado de participar en la organización del atentado y tratar de deshacerse de la prueba, apeló el rechazo a su excarcelación, tema que será analizado por la Cámara Federal Porteña.

Carrizo se encuentra detenido desde el miércoles pasado y está aún más comprometido desde que la justicia encontró en su celular un mensaje en el que se afirmaba la voluntad de "matar al jefe de La Cámpora".

Finalmente, la detenida Agustina Díaz, desmintió haber estado en las cercanías de Juncal y Uruguay en el momento del suceso. Javier Molina Díaz, abogado de la acusada, informó luego de la indagatoria que "la geoposición de ella (determinada por su celular) deja en claro que no estuvo en las cercanías de la vivienda de la Vicepresidenta". Y continuó: "queda claro que las imágenes que estaban siendo transmitidas por los medios, fueron incorrectas en cuanto a que fuese ella la persona que se encontraba en los derredores de la casa de Cristina Kirchner".

Además, el abogado aceptó que su defendida se refirió a la relación de "amistad" que la vinculaba a Uliarte, destacando el carácter "fantasioso" de Brenda. Esto fue lo que amplió Díaz en su declaración ante la jueza federal, en donde negó nuevamente que su defendida forme parte de la organización y presentará un pedido de "falta de merito" para ser desvinculada del expediente judicial.

"Mandé a matar a Cristina; no salió porque se metió para adentro" dice uno de los mensajes que Brenda le envió a Agustina el 27 de Agosto, que sirvió de base para que la jueza Capuchetti le negara a la acusada la excarcelación el jueves pasado. Mientras tanto, la defensa apeló la negativa a darle la libertad ante la Cámara Federal, que deberá definir en los próximos días si continúa presa o no.