El secretario general uno de los sindicatos de docentes bonaerenses Suteba, Roberto Baradel, definió hoy al decreto que publicó hoy el Gobierno y que establece nuevas reglas para las negociaciones salariales del sector "como un mamarracho jurídico".

Luego de que esta mañana el Ejecutivo dispuso que la discusión con los gremios a nivel nacional se circunscribirá, a partir de este año, a cuestiones no salariales, el referente sindical cuestionó, en declaraciones a BAE Negocios, que de esta forma "se le niega a los docentes discutir el piso salarial nacional".

"Esto es muy grave. Este es un gobierno autoritario que no discute nada. A la sociedad le dice que dialoga y después toma las decisiones por decreto"

Consultado sobre si este decreto puede influir en la discusión paritaria docente vigente para este ciclo lectivo, respondió: "Sí, va a traer una situación conflictiva a nivel nacional porque esto niega la discusión salarial federal, pero también va a traer conflicto en cada una de las jurisdicciones". 

"Esto es un mamarracho jurídico. Es como si al Gobierno no le gustara el sistema electoral y lo cambiaran por decreto", sentenció, al tiempo que adelantó que los gremios docentes harán una presentación judicial ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para denunciar esta decisión.

En este sentido, adelantó que el secretario general de la Central de Trabajadores (CTA) de la Argentina, Hugo Yasky, y la secretaria general de Cetera, Sonia Alesso, van a viajar a Bruselas en los próximos días para formalizar "éste y otros atropellos que están cometiendo con los gremios".

Para Baradel, esta decisión que fue publicada hoy en el Boletín Oficial mediante el decreto 52/2018 "viola la legislación nacional e internacional" porque -enfatizó- "la paritaria es parte de la Constitución y la representación proporcional es lo que marca la ley".

"Esto es muy grave. Este es un gobierno autoritario que no discute nada. A la sociedad le dice que dialoga y después toma las decisiones por decreto. En el fondo la intención es quitarle derechos a los trabajadores", sentenció en diálogo con este diario, donde además aseguró que al Gobierno "no les gusta que haya sindicatos".