La Policía de Bolivia encontró en sus depósitos parte del presunto armamento enviado por el gobierno de Mauricio Macri a la embajada argentina en el país vecino en noviembre de 2019, mientras se desarrollaba el golpe de Estado contra Evo Morales.

Así lo confirmó el comandante general de la fuerza, Jhonny Aguilera, quien aseguró la institución recibió de forma irregular balas de goma, granadas de gas lacrimógeno y gas pimienta hallados sin documentación de respaldo en depósitos de la Policía de Bolivia.

"Para puntualizar el tema, sí existen estos elementos en los depósitos de la policía sin carácter documental (…), en carácter material están esos pertrechos, pero no existe ningún solo documento de respaldo", sostuvo Aguilera en conferencia de prensa.

A raíz del hallazgo, se investigará a los uniformados responsables de la recepción del armamento en noviembre de 2019, según dijo el comandante de la Policía boliviana.

Aguilera informó que, según disposición del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, se realizará la reconstrucción de la llegada de material bélico de Argentina en el Aeropuerto Internacional de El Alto, con el objetivo de identificar a los responsables de recibir estas municiones.

De acuerdo con información preliminar, entre el material que está en el depósito de la Policía Boliviana se tienen: granadas de gas, gases pimienta, munición calibre 12/70, entre otros que serán investigados.

Ariel Basteiro, actual embajador argentino en Bolivia, aseguró que sí existen pruebas para demostrar que la Policía nacional recibió parte del armamento enviado por el gobierno de Macri, y detalló que de un total de 70.000 cartuchos antitumultos, 100 spray de gas pimienta y 661 granadas de mano, una parte fue derivada a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y el resto quedó en poder de la Policía.

Armamento enviado a Bolivia

El escándalo se desató cuando se dio a conocer una carta firmada por el comandante general de la Fuerza Aérea Boliviana, Jorge González Terceros Lara, en la que agradece el envío de una serie de materiales bélicos al entonces embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García.

En la carta, el comandante confirma la recepción y detalla en una lista los elementos de la "colaboración" (como él la llama) enviada desde Argentina "debido a la situación conflictiva que vive Bolivia": 40 mil cartuchos de goma, 23 gases lacrimógenos y más de 120 granadas.

El ministro de Relaciones Exteriores boliviano, Rogelio Mayta, denunció la pasada semana que Argentina envió armamento a Bolivia y que habría sido usado para reprimir las protestas contra el golpe de Estado.  "El Gobierno de Mauricio Macri le dio a las Fuerzas Armadas de Bolivia (FAB) munición para reprimir las protestas del 2019, y días después de este hecho se realizaron las masacres de Sacaba y Senkata", declaró en una conferencia de prensa.

El gobierno del presidente boliviano, Luis Arce, denuncia que los materiales represivos fueron enviados para colaborar con la adminsitración de facto de Jeanine Áñez, pero los ex funcionarios macristas niegan que se hayan utilizado para reprimir o incluso afirman desconocer su existencia, tales como Patricia Bullrich (ex ministra de Seguridad), Jorge Faurie (ex canciller) y Normando Álvarez García (ex embajador argentino en Bolivia).

De hecho, Álvarez García admitió que recibió el material bélico en la embajada, ya que había pedido reforzar la seguridad para protegerla, pero no sabe qué se hizo con él. "Parte del armamento llegó a la embajada y después si lo llevaron a otro lado, qué sé yo", sostuvo.

En una carta, Bullrich aseguró que los 70 mil cartuchos de balas de goma antidisturbios fueron utilizadas para entrenamiento por el Grupo Alacrán de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) cuando fue enviado a Bolivia para garantizar la protección de funcionarios del gobierno depuesto de Evo Morales.

Bullrich cita el informe de rendición de cuentas del Servicio Administrativo Financiero de la  Gendarmería Nacional, presentado el 15 de julio de 2020, donde se informa que la Agrupación Fuerzas Especiales de GNA, durante su permanencia en Bolivia, "a los efectos de mantener y acrecentar las capacidades, se realizaron ejercicios de entrenamiento y prácticas de tiro con el armamento que fuera llevado en la comisión”, y detalla que "se emplearon la cantidad de SETENTA MIL 70.000 cartuchos calibre 12,70 MM A/T".