La Bolsa de Cereales de Buenos Aires consideró este viernes aconsejable que la intervención de la agroexportadora Vicentin esté dirigida a asegurar un proceso de negociación ordenado con los acreedores, que respalde sus derechos y preserve el patrimonio de la empresa, y rechazó la idea de la "expropiación".

"Es importante tener en cuenta que el objetivo final no debe ser la expropiación, sino garantizar una mejor negociación entre las partes involucradas acreedores, trabajadores y grupos económicos interesados en adquirir la firma", sostuvo la entidad que preside José Martins.

Además, señaló que "ante un posible proyecto de expropiación de a enviar al Congreso Nacional no se observa posibilidad de que el mismo pruebe, en forma contundente, indubitable y cuantificable, la utilidad pública que se debería invocar para aplicar tal procedimiento".

Por otra parte, la Bolsa observa como "positiva" la apertura de una instancia de diálogo empresa-Gobierno "para arribar a una solución, que permita mantener la operatividad y el pleno empleo, sin necesidad de recurrir medidas extremas que perjudicarán al erario público y sobretodo nuestra imagen de país en momentos críticos de renegociación de deuda".

"Respecto de la decisión de intervenir la firma Vicentin SAIC a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 522/2020 del Poder Ejecutivo Nacional, señalamos la necesidad de resaltar la prevalencia del orden jurídico institucional que, como bien supremo, debe guiar las acciones referidas a la convivencia social", precisó el texto.

En tal sentido y para el caso planteado, "cualquier interés de participar en el sector agroindustrial, con el propósito de hacer productivo al trabajo e inversiones de la firma Vicentín, debería manifestarse y resolverse dentro de la convocatoria de acreedores que ya brinda el marco legal aplicable".

"Desde la Bolsa de Cereales remarcamos que, en medio de la renegociación con acreedores internacionales, asumir una nueva deuda valuada en USD1.500 millones, no parece ser lo conveniente para las arcas públicas, más si esta situación podría desembocar en litigios que potencien el impacto negativo, afectando todos los contribuyente".

Además, expresó que el sector agroindustrial presenta hoy un mercado con capacidad ociosa de producción, la capacidad instalada de molienda es de, aproximadamente, 67 millones de toneladas, cifra que supera ampliamente el volumen de producción (aproximadamente de 50 millones de toneladas), "con lo cual el ingreso de divisas se encuentra garantizado, así como también el cobro de impuestos por parte del Estado".