El ex vicepresidente Amado Boudou aseguró que fue "ajeno" a la presentación de las facturas truchas como rendición de gastos por viajes que realizó cuando era ministro de Economía, por los cuales el Estado Nacional pagó sobreprecios.

Al declarar ante el juez Ariel Lijo en los tribunales federales de Retiro, adonde fue trasladado desde el penal de Ezeiza, Boudou dijo que desconocía las irregularidades por las que se lo acusa y señaló que, en todo caso, corresponde el pedido de explicaciones al jefe de Ceremonial de ese momento.

Según consta en la causa, se habrían falsificado dos facturas del hotel "Bel-Ami" de París, Francia, por 9.395 y 6.943,23 euros respectivamente y una factura a favor del intérprete Eduardo E. Kahanne, por un monto de 3.300 euros, las cuales habrían presentado en la rendición de gastos.

Concretamente, en el marco del expediente correspondiente a los viáticos asignados a la comisión que realizó Boudou a París entre el 17 y 21 de febrero de 2011, el entonces ministro habría presentado una factura suscripta por Héctor Romano, en su carácter de jefe de Secretaría Privada del Ministerio de Economía, a favor de Kahane por su actuación en la reunión de ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20, la cual fue desconocida por el intérprete.

Kahane manifestó incluso que la factura había sido falsificada y que él solamente había cobrado 1.900 euros por los servicios brindados en los días 18 y 19 de febrero de 2011, aportando copia del recibo que habría realizado en aquella ocasión: de esta manera Boudou y "Cachi" Romano se habrían quedado con la diferencia de 1.400 euros.

Asimismo, en el marco de aquel expediente también habría presentado como comprobante una factura suscripta por Romano y correspondiente al Hotel Bel-Ami de París por un valor total de 9.395 euros, con relación al alojamiento entre el 17 y el 21 de febrero, la que también habría sido falsificada.