La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, criticó a los dos gremios que decidieron iniciar un paro este lunes en rechazo al regreso a las clases presenciales en el distrito y puso en duda la posibilidad de adelantar las vacaciones de invierno en las escuelas porteñas.

Acuña expresó su molestía con los dirigentes de los gremios que resolvieron medidas de fuerza como el caso de la Unión de Trabajadores de la Educación, UTE, que pidió que todos los niveles "pasen a la virtualidad y se entreguen dispositivos y conectividad para los estudiantes".

"Son sindicalistas puntuales, de izquierda y kirchneristas, que vienen negando la presencialidad desde el verano. Son minoritarios y son los sindicalistas que están en esta postura de no volver a las aulas porque la gran mayoría lo hace con alegría", sostuvo Acuña a radio Rivadavia.

                                                 

Vacunas para los docentes de CABA

Otro de los reclamos de los gremios es que se complete la vacunación. En ese sentido, la ministra Acuña sostuvo que  en menos de un mes estaría completado todo el esquema para los maestros "si llegan las vacunas que prometió el Gobierno" nacional.

Planteó que en la ciudad de Buenos Aires "se vacuna de lunes a lunes" y que existe capacidad para aplicar 30.000 dosis por día.

Vacaciones de invierno

Otra de las alternativas que se discute en los distritos es anticipar las vacaciones de invierno que se realizan entre fin de de julio y principios de agosto, para evitar el dictado de clases en el momento más duro de la pandemia y cuando el esquema de vacunación está en desarrollo.

Sin embargo, Acuña planteó que en la ciudad de Buenos Aires "los meses más fríos son julio y agosto y por protocolo, va a haber que mantener las ventanas abiertas" por lo que evaluó que no sería lo más conveniente. "Estamos haciendo el máximo esfuerzo posible para que las aulas sean lo último que se cierre y lo primero que se abra", remarcó.