En la presentación de la presidencia argentina del G20, en Davos, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, aseguró que Argentina está trabajando en "modernizar los procesos de producción de las empresas" y  en un "marco institucional sólido que atraiga inversiones y colabore en la internacionalización".

Además de Cabrera, en el encuentro con líderes mundiales y empresarios también hablaron el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el canciller Jorge Faurie

Dujovne reiteró los ejes planteados por el presidente Mauricio Macri el año pasado, que también tendrán un rol central en los debates. "En cuanto al futuro del trabajo, queremos lograr avances en la discusión global y en el entendimiento de los impactos potenciales que tiene el avance tecnológico en la productividad, el crecimiento, el empleo y la desigualdad, y partir de eso desarrollar políticas públicas que ayuden a que el avance tecnológico sea una oportunidad para todos", aseguró.

Sobre el segundo eje del debate, la infraestructura, el ministro de Hacienda llamó a cerrar una brecha a nivel mundial. "Queremos promover la movilización del capital privado hacia proyectos de infraestructura. La infraestructura es clave para la productividad y el crecimiento", agregó.

Por su parte, Faurie aseguró que la presidencia argentina será importante desde el punto de vista cultural. “Traeremos una visión desde el sur y desde nuestra región entera, a la que pertenecemos. Argentina será fiel a su historia, a sus tradiciones y su ubicación geográfica, que son parte de nuestro ADN”.

El canciller recordó que “los países del G20 jugaron un papel relevante en la elaboración de normas que se aplican a la comunidad internacional. Esto es algo que otorga más fuerza al Grupo: su capacidad real de identificar y aceptar los principios y directrices”, y puso como ejemplo la efectividad del G20, junto al multilateralismo, “cuando enfrentamos la crisis financiera mundial de 2008. Prevaleció la cooperación y el sistema no colapsó”.