El mercado, esa confluencia de intereses que marcan la tendencia de los negocios mundiales, empieza a exigir a la gestión de Mauricio Macri que responda con medidas que garanticen el repago de la deuda que financió los dos años que lleva de gobierno. La calificadora crediticia Standard & Poor’s Global, una de las que festejó la llegada de Macri y la normalización financiera internacional de Argentina, ayer puso al país en la lista de los cinco más frágiles ante los vendavales económicos internacionales. Ese grupo lo integran, además, Turquía, Pakistán, Egipto y Qatar. La calificadora cuestiona lo que hasta hace poco era síntoma de confianza y los cambios: el excesivo endeudamiento del país (Nación, provincias y sector privado), que estima en u$s125.000 millones entre su asunción y principios de 2018. Desde la decisión de la Fed de iniciar el camino de suba de tasas se aceleró el proceso de ajuste que se le exige al país para que demuestre la capacidad de repago de la deuda que tomó aceleradamente.