En el marco del conflicto salarial que comprende a las organizaciones sindicales del sector, Aerolíneas Argentinas debió cancelar vuelos a Bogotá y Miami de la víspera, debido a que “los pilotos se negaron a reprogramar servicios en el marco del quite de colaboración por la discusión paritaria”. En el desarrollo de esta pulseada que arrancó con fuertes contrapuntos mucho antes de la concesión de nuevas rutas aéreas, incluyendo las empresas low cost, el Gobierno consideró que las huelgas en Aerolíneas/Austral habían impactado “negativamente” en las promociones de compra de pasajes vía internet de las últimas semanas. Según el ministro de Transportes, Guillermo Dietrich, la baja en ventas “hot sale” se explica porque “comprar un pasaje de avión es una cuestión de confianza y la realidad es que cuando la gente tiene incertidumbre de lo que va a pasar deja de volar en la compañía”.

El texto de un comunicado de la empresa de bandera también detalló que “las medidas gremiales siguen afectando vuelos de Aerolíneas ante la negativa de las tripulaciones de aceptar reprogramaciones de vuelos”.

Aerolíneas detalló que el vuelo AR 1304 con destino a Miami y el AR1360 con destino a Bogotá del día de hoy (por ayer) debieron ser cancelados por falta de tripulación técnica” y acotaron que “los pasajeros debieron ser reubicados en otros vuelos propios o de empresas que operan dichas rutas”.

El lunes 13 unos 14 vuelos de cabotaje y de la red regional de Aerolíneas Argentinas operaron con demoras como consecuencia de un quite de colaboración de pilotos, quienes esa mañana realizaron una asamblea para analizar la marcha de la paritaria salarial y decidir los pasos a seguir.

Para el ministro Dietrich los sindicatos “toman como rehenes a los pasajeros” con la aplicación de medidas de fuerza y evaluó como “tremendo” el daño que esas organizaciones le provocan a la empresa, en medio de sus reclamos salariales.

Respecto al terreno político Dietrich tampoco dudó en señalar que varios de los secretarios generales de los sindicatos aeronáuticos “demostraron en su momento que no quieren que al presidente Macri le vaya bien”, lo cual a su criterio tiene expresión marcada en el plan de lucha que encaró ese bloque gremial.