El ministro de Finanzas, Luis “Toto” Caputo, no tendrá segundo round en el Congreso. Desde la Casa Rosada consideraron que el funcionario dio las explicaciones que tenía quedar cuando la semana pasada asistió a la Comisión Bicameral de Deuda Externa, pese a que la audiencia terminó en escándalo.

“No vuelve más al Congreso”, aseguró una fuente gubernamental a este diario. En Balcarce 50 dieron por cerrada la exposición del ministro. Caputo había sido citado para contestar preguntas sobre la deuda externa, la situación económica y las cuentas offshore. Sin embargo, la reunión concluyó con un escándalo cuando la diputada del Frente para la Victoria, Gabriela Cerruti, denunció que el funcionario le acercó un papel con un mensaje que decía: "Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas tan mala" y estaba acompañado de un emoticon, “Le agradecemos a Cerruti”, celebraron en un despacho de la Rosada ya pasada la prueba que tanto temían desde el entorno presidencial.

“Toto” – como le dicen en el Gobierno- siempre fue un funcionario de bajo perfil y con poca exposición pública. Los asesores de Cambiemos consideraron que la mejor manera de dar explicaciones era ante los legisladores, pero que se notó que “había otra intencionalidad” al someterlo a un largo cuestionario, analizaron. “Dio las explicaciones que tenía que dar, guste o no. Contestó a todo. E incluso también lo hizo ante la Justicia”, dijeron las mismas fuentes.
Según la Casa Rosada, la intención de los legisladores de la oposición era exponerlo a Caputo a un desgaste. En cuanto a la cuestión del “papelito”, el Gobierno cree que “fue riesgoso” enviarle el mensaje a la legisladora, pero lo justificaron al ministro que estaba “molesto” porque habían involucrado a sus hijas.