La diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió señaló que, entre otras razones, la renuncia a su banca a partir del 1° de marzo es para que "si los señores del PJ y del Frente para la Victoria quieren venganza, no necesiten perturbar al Parlamento" pidiéndole el desafuero.

"Solamente necesitan ir a buscarme y yo tengo la valija llena de camisones rayados para ir a la cárcel común", dijo desafiante al tomar la palabra durante la sesión especial en Diputados que pidió Cambiemos para votar el proyecto de "Ficha Limpia", el cual no pudo tratarse por falta de quórum.

"Renuncio a la banca para que nadie se anime a pedirme el desafuero", insistió la legisladora oficialista, que repitió que no se refugiará en fueros parlamentarios en caso de enfrentar alguna causa judicial en los próximos años. Subrayó que en este momento no tiene ninguna causa, pero que llegó a tener 47 y nunca se hizo "la víctima".

Durante su discurso sostuvo que "la corrupción tiene nombre y apellido. Es cierto que no son todos, pero es cierto que hay que ponerle nombre y apellido. Y nos costó mucho ponerle nombre y apellido a De Vido cuando no lo hacía nadie de la clase política y se pedía mi detención, en marzo de 2004". Además, lamentó que "Argentina habilita a los condenados a ser candidatos, por eso vamos a tener a una procesada y condenada como vicepresidenta", en alusión a Cristina Kirchner.