"Que le quede claro a todo Cambiemos, la próxima rompo. ¡La próxima rompo!", fue la advertencia de la diputada de la Coalición Cívica al dejar la Cámara de Diputados, furiosa con la media sanción que consiguió el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.

Eso no fue todo: la aliada de Cambiemos también se enfrentó con diputados del Frente para la Victoria, quienes junto a dirigentes de izquierda le reprocharon su rechazo a la iniciativa. A los legisladores kirchneristas les gritó, mientras les tiraba besos, "ganen la elección".

Antes de la votación, Carrió afirmó que el debate del proyecto sobre la legalización del aborto "no es histórico", sino que "es trivial", al tiempo que ratificó que no hablará en el recinto y que la mayoría de su bloque votará en contra del proyecto.

En los pasillos del Palacio Legislativo, la diputada de Cambiemos insistió en minimizar la importancia del debate y tildó a la movilización callejera a favor del proyecto como "indigenismo urbanista".