En medio de la polémica surgida a raíz de las visitas a la Quinta de Olivos, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, se despegó de la posibilidad de acompañar el pedido de juicio político que inició la oposición contra el presidente Alberto Fernández: “No quiero ser funcional al enojo de Cristina Kirchner”, disparó la referente opositora. 

En declaraciones televisivas, la política de origen radical explicó que el motivo por el cual no apoya el juicio contra el primer mandatario es que “no quiere que sea algo electoral”. En este sentido, explicó que al ser “un delito” lo que cometió el mandatario “tiene que definirse la Justicia” primero. 

Además, subrayó en que la razón por la que no es conveniente este tipo de avances, es que podría ser usado, según Carrió, por la vicepresidenta, Cristina Kirchner, para asumir la presidencia de la Nación: “Sólo con adherirse al juicio político podría lograrlo. Y ahí sí, vamos a Venezuela”, alertó. 

La denuncia por el escándalo en Olivos

En campaña no se hacen denuncias, salvo un homicidio o un magnicidio”, sostuvo, y en esa misma línea, insistió: “Tampoco quiero ser funcional al enojo de Cristina, que es la ideóloga de que no estemos todos vacunados”.

“Tiene que avanzar la Justicia. En campaña no hago denuncias ni pedido de juicio político. Esto es muy grave, no es electoral”, agregó. De todas maneras, la opositora confirmó que habla “por la Coalición Cívica, porque Mario Negri ha pedido el juicio político y tiene todo el derecho a hacerlo".

Sin embargo, sí enfatizó en la necesidad de investigar otro “delito más grave” al de las visitas a Olivos: “Quiero que se investigue la autoría intelectual del delito de privarnos de otras vacunas para privilegiar el acuerdo con Putin”, denunció y agregó que “hay 50 mil personas que no deberían haber muerto”