El juez chileno Mario Carroza elevó ayer a la Corte Suprema de su país un pedido de extradición del ex guerrillero Galvarino Apablaza Guerra, actualmente exiliado en Buenos Aires pero ya sin protección del Gobierno argentino.

Tras perder la condición de refugiado político, el magistrado inició los trámites para la detención del principal sospechoso por el asesinato del senador Jaime Guzmán, considerado el ideólogo de la dictadura de Augusto Pinochet, ocurrido en 1991.

Paralelamente, Carroza comenzó con el mismo proceso para repatriar también a Ricardo Palma Salamanca, ya condenado en la causa por la muerte del legislador, quien fue arrestado días atrás en Francia luego de permanecer 21 años prófugo.

De acuerdo con lo que informaron medios locales, la semana pasada el juez había solicitado la orden de captura internacional de ambos individuos a la Interpol, que a su vez emitió las alertas rojas correspondientes.

Ahora el magistrado pidió que se envíen los nuevos requerimientos a la Cancillería chilena para que ésta se los entregue luego a sus pares en Buenos Aires y París, pidiendo la extradición. Apablaza Guerra es señalado como el autor intelectual del homicidio del senador Guzmán, pero hasta el momento nunca compareció ante la Justicia del país trasandino.