El Gobierno porteño presentó un plan de emergencia económica para redireccionar partidas presupuestarias al área sanitaria a fin de enfrentar la pandemia del coronavirus y para obtener financiamiento que cubra la caída en la recaudación fiscal generada por la parálisis en la actividad que impuso la cuarentena.

"Buscamos más flexibilidad para reorientar todos los recursos del Gobierno con prioridad en los temas sanitarios y sociales", afirmó el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, al anunciar las nuevas medidas económicas que abarcan a los tres poderes del Estado, que iniciarán un proceso de aporte voluntario del 25% de sus salarios por tres meses.

La batería de medidas apunta a "incrementar y reorientar recursos a las áreas críticas" como salud y desarrollo humano afectadas a la lucha contra la pandemia y también a "mitigar la fuerte caída de la recaudación", estimada en 40.000 millones de pesos, debido a la baja en la actividad económica.

En el caso del Ejecutivo, la rebaja "voluntaria" por tres meses será para los cargos que van desde el jefe de Gobierno hasta secretarios; mientras que el Poder Judicial hará lo propio y los fondos serán girados al Ministerio de Salud a través de una cuenta específica. En la Legislatura, en cambio, serán medidas diferenciadas: mientras los bloques de Juntos por el Cambio, Consenso Federal y GEN destinarán el aporte a entidades de bien público que luchan contra el coronavirus; la bancada del Frente de Todos constituyó un programa de donaciones de alimentos financiado con aportes salariales.

En el anuncio se informó sobre el envío a la Legislatura de un proyecto de ley, que posiblemente sea tratado en una sesión especial el viernes, que contiene las medidas necesarias para avanzar en el redireccionamiento de las partidas previstas en el Presupuesto 2020, el cual preveía gastos por 480.833 millones de pesos.