Por el paro docente, las burbujas aisladas por coronavirus y la aplicación del DNU de suspensión de presencialidad, la asistencia a las escuelas porteñas es apenas de entre el 10 y el 20% en las públicas y del 30% en las privadas en relación al total de estudiantes convocados a ir a las aulas.

“Estamos relevando un 70 a 80% de adhesión al paro, pero si a eso se le agrega un 10% de ausentismo por burbujas aisladas, la asistencia es de sólo el 20 a 10%. Las escuelas están abiertas, pero no hay nadie", advirtió el secretario adjunto de Ademys, Jorge Adaro, en declaraciones a Télam.

El gremialista planteó que a la falta de clases presenciales por la adhesión al paro "hay que sumar las burbujas aisladas por docentes o estudiantes que tienen Covid o son contacto estrecho de un caso positivo”. Esto sucede en “la mayoría” de los establecimientos y se puede constatar mirando la cartelería en la puerta de los edificios, sostuvo.

Calculan que al menos el 70% de los estudiantes tienen clases virtuales

“Esto ha generado el segundo efecto, que es que ya desde hace un par de semanas los padres y madres empezaron a tomar la decisión de no mandar los hijos, independientemente de la medida de fuerza”, actitud que se vio legitimada después con el DNU presidencial y el fallo del Contencioso Administrativo y Tributario Guillermo Scheibler ordenando al Gobierno porteño a justificar este tipo de faltas.

Para Adaro, “el sistema educativo es hoy caótico” porque “no hay ningún tipo de dirección clara”, pero destacó la actitud de algunos docentes que aun adhiriendo al paro y exponiéndose a los descuentos, están dando clases virtuales.

Clases presenciales vs clases virtuales

En coincidencia con este planteo, el titular de la Secretaría de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Cymat) de UTE, Pablo Francisco, aseguró que hay una asistencia presencial de sólo el “10%” en las escuelas porteñas, que se explica en “un 80% de adhesión al paro y un 10% de burbujas aisladas, aproximadamente”.

Fidel Aguilar, secretario gremial del sindicato de docentes de escuelas privadas Sadop, coincidió en que hay un "combo" que "genera que hoy haya un 70% de las aulas que están funcionando en la virtualidad”.

“Nosotros estuvimos haciendo una estimación entre martes y miércoles y la presencialidad en las escuelas privadas no supera el 30%, porque hay un 70% que están dando clases en virtualidad por numerosas cuestiones: docentes y alumnos que están exceptuados de concurrir por los decretos del año pasado, docentes que han manifestado su retención de tareas presenciales como dispuso Sadop, burbujas que se cierran por los contagios, y docentes, no docentes y directivos que están aislados por casos positivos, sospechosos o contactos estrechos”, sostuvo Aguilar.

El dirigente aseguró que la actitud del Gobierno porteño insistiendo en la presencialidad en el actual contexto sanitario, está produciendo también un “deterioro pedagógico” en términos de calidad de la enseñanza/aprendizaje. A diferencia de UTE y Ademys, la medida de fuerza dispuesta por los docentes de Sadop consiste en una retención de tareas presenciales pero siguen dictando clases de manera virtual.

“Una docente, por ejemplo, nos contaba que la semana pasada se enteró al llegar a su escuela que toda la burbuja había sido aislada y le dijeron que en cinco minutos tenía que dar la clase virtual, pero no se puede replantear todo en tan poco tiempo”, contó.

Para Adaro, la única forma de defender y garantizar un pronto regreso a la presencialidad es “ser muy cautos” y respetar el DNU presidencial.