El ministro de Educación, Nicolás Trotta, aseguró hoy que "no existe ningún tipo de medida judicial" para que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires no cumpla con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) del Poder Ejecutivo nacional que indica la suspensión de clases en las escuelas y el pase a la virtualidad hasta el 21 de mayo.

Mientras tanto, su par porteña, Soledad Acuña, sostiene que la presencialidad "es esencial y posible" con los protocolos y espera que "la resolución de la Corte ratifique lo que dice la Constitución" sobre la "autonomía" de la Ciudad.

Trotta planteó que en el caso de las medidas que rigen desde el 1 de mayo se diferencian de las restricciones anteriores ya que parten de un decreto nuevo, que no está involucrado en el conflicto judicial iniciado en la Ciudad de Buenos Aires que el gobierno porteño tomó como argumento para sostener la presencialidad.

"Es un DNU que es diferente al anterior, cumpliendo una nueva norma de la que no existe ningún tipo de medida judicial para impedir su cumplimiento", dijo Trotta en declaraciones a El Destape Radio, y agregó que, por ese motivo, se está "ante un escenario que reconfirma la responsabilidad del jefe de Gobierno porteño", Horacio Rodríguez Larreta.

"Nosotros con Larreta no tenemos diferencias respecto a presencialidad sí o presencialidad no, porque todos queremos presencialidad en las aulas. La diferencia radica en la no comprensión por parte de Larreta de la gravedad de la situación sanitara y epidemiológica de la ciudad, y del resto de jurisdicciones, muchas de las cuales están en alarma epdiemiológica", dijo Trotta.

Añadió que "se trata de un proceso dinámico", por lo cual, si se logran "los cuidados", se podrá "salir de la situación actual y recuperar cierta presencialidad".

Acuña defiende las clases presenciales

La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, aseguró que el gobierno de la Ciudad sigue "creyendo que la presencialidad es esencial y posible porque los protocolos garantizan que las aulas sean seguras para chicos y docentes".

También señaló que esperan que "la resolución de la Corte ratifique lo que dice la Constitución, que en políticas educativas la Ciudad es autónoma para definir las modalidades".

En este punto, ratificó la presencialidad para las clases en los niveles inicial y primaria, y el esquema bimodal para la secundaria y la educación para adultos pasará a un formato virtual, al igual que las escuelas terciarias y los Centros de Formación Profesional, como parte de las medidas para contener los contagios de coronavirus.

Por otra parte, manifestó que "cada provincia tiene la autonomía para decidir" y opinó que solo a "algunas provincias han decidido quitarnos esa autonomía". La Corte Suprema es la autoridad que debe definir si en este caso el decreto nacional tiene más peso que la normativa local.

"Antes del primer decreto del Presidente que se suspendía la presencialidad todos habíamos llegado a un mismo punto, me refiero al Gobierno, la oposición, los especialistas de salud, de educación, las familias, los estudiantes, que es que lo último que hay que cerrar son las escuelas y ese acuerdo tenía que ver con evidencia y datos concretos", señaló la ministra en diálogo con TN, y opinó que "el costo político es menor cerrando las escuelas que otra actividad económica".

Clases presenciales en CABA

El nuevo decreto presidencial extiende las medidas de restricción a la circulación hasta el 21 de mayo para el Área Metropolitana de Buenos Aires, que incluye a la Capital Federal y el conurbano bonaerense. Sin embargo, cuando se publicó el anterior DNU a mediados de abril, la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires estableció que las escuelas sigan abiertas, y la Corte Suprema debió intervenir para determinar si el distrito tiene la autonomía para decidir sobre el alcance del DNU, pero se espera que recién se pronuncie al respecto en la próxima semana, a pesar de que el conflicto inició hace más de 15 días.

A diferencia de lo que sucedió en las últimas semanas, cuando la Ciudad continuó con la presencialidad en función de la decisión de la Justicia porteña, Larreta aceptó acatar las medidas del nuevo decreto forma parcial: las clases pasaron a un sistema "bimodal" organizado por cada escuela para el nivel secundario (es decir, mezcla presencialidad con virtualidad), pero se mantendrán en modalidad presencial en los niveles inicial, primario y especial.

Estas medidas se dan "a la espera del fallo de la Corte Suprema y con la convicción del carácter autónomo de la   Ciudad de Buenos Aires", explicó el gobierno porteño.