En un clima de ebullición sostenido, la actividad de la Avícola Cresta Roja en la localidad de Esteban Echeverría continúa paralizada. Los trabajadores debaten volver a cortar el acceso a Ezeiza para posicionar sus reclamos ante la opinión pública. Santiago Fontana, miembro del cuerpo de delegados de planta 2 consideró que la situación en la ex empresa del grupo Rasic es insostenible. "Nos siguen extorsionando, exigiendo que primero trabajemos y después nos pagan, cuando todo lo adeudado es por días que ya trabajamos. En las reuniones la patronal ofreció un cronograma de pagos que recién se terminaba en febrero y no fue aceptada por los trabajadores".

En el primer tramo de su gestión, el presidente Mauricio Macri, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal eligieron a Cresta Roja para anunciar una nueva etapa de labor, como también el veto a la ley antidespidos que había aprobado el Congreso en 2016.

Los trabajadores incluso resaltan que las instalaciones volvieron a estar "militarizadas", en referencia a la vigilancia policial y de Gendarmería que se desarrolla en las instalaciones y sus adyacencias.

No solo fundamentan sus inquietudes respecto de las "exageradas medidas de seguridad" sino que aportan un dato desde el aspecto económico, ya que los delegados consideran que "no hay casualidad alguna que todo esta situación se vuelva a generar a pocos días de que la Justicia transfiriera los bienes de Cresta Roja a Proteinsa, la nueva titular de la empresa".

Incluso vislumbran la posibilidad de que esa nueva compañía no tenga en sus planes abonar lo adeudado en concepto salarial a los trabajadores.