El presidente Alberto Fernández encabezó este miércoles la firma de convenios entre el Estado nacional y la CGT y la CTA para la adjudicación de 1.200 viviendas en la Ciudad de Buenos Aires, y en los municipios bonaerenses de Ezeiza, La Matanza, San Miguel, San Nicolás, Lincoln, Bahía Blanca y Tandil.

La iniciativa se da en el marco del programa "Procrear II Cogestión Local con Sindicatos" y que tiene como objetivo facilitar el acceso a hogares promoviendo la participación activa de los sindicatos en su asignación, teniendo en cuenta la disponibilidad de los Desarrollos Urbanísticos. 

El presidente Alberto Fernández encabezó el acto junto con el ministro Jorge Ferraresi

"Siento impotencia de ver casas maravillosas que habían quedado construidas en 2015 y por razones inentendibles, que no son otras que la miserabilidad política no fueron entregadas a la gente", cuestionó el mandatario, para luego enfatizar en que la vivienda "es un derecho humano y tenemos que garantizarlo".

En la mísma línea, Fernández rememoró la propuesta del ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, mediante un proyecto que prevé la construcción de 260.000 solucione habitaciones en tres años y que demandará 10 mil millones de dólares. 

"Eso es la cuarta parte de la deuda que otros tomaron con el Fondo Monetario Internacional ( FMI) irresponsablemente en un año", cuestionó el Presidente. "Piensen ustedes que con la mitad de lo que nosotros deberíamos pagarle al Fondo, nosotros podríamos construir esas 260.000 viviendas", insistió. 

Fernández volvió a instar a la entidad crediticia a "asumir la responsabilidad que le toca" por haber otorgado un crédito "a un país en default".

"Con los acreedores quiero acordar, pero quiero hacerlo en términos que no nos posterguen a los argentinos", agregó. El mandatario estuvo acompañado además por los secretarios generales de la CGT, Héctor Daer, y de la CTA, Hugo Yasky. "Primero los últimos. Nunca nos olvidemos de eso", concluyó el Presidente.