El Gobierno de Alberto Fernández tendrá que repensar la relación con la Casa Blanca luego de que se conoció que Donald Trump no logró la reelección y se proclamó el triunfo de Joe Biden. Antes de que se conocieron los resultados, no había muchas preferencias de candidatos, según dejaron trascender en el entorno presidencial.

Hay varios temas que preocupan y entusiasman con el cambio de Gobierno en Estados Unidos. Desde Cancilleria "no ven que ocurran grandes modificaciones" en la relación bilateral con Argentina. Alberto Fernández  se mantuvo cauto durante toda la campaña presidencial norteamericana. Si bien podría pensarse que con Trump no había muchos coincidencias, el Ejecutivo necesita continuar por el mismo sendero en la relación con el Fondo Monetanario Internacional, que mañana enviará una misión a la Argentina para negociar un nuevo acuerdo. 

Tanto el Presidente como la Vicepresidenta felicitaron de Biden a través de la redes sociales en el que destacaron "el récord de participación en las elecciones" como "una clara expresión de la voluntad popular".

Cristina Kirchner felicitó a Biden como presidente electo, y al mismo tiempo destacó a Kamala Harris como primera mujer electa como vicepresidenta de los Estados Unidos.

La llegada de Biden a la Casa Blanca podría tener un efecto positivo en varios ejes a los que apuesta cambiar en la relación bilateral con la Argentina y la región. Aunque no hay una mirada de que haya "mucho cambio en la política exterior de Estados Unidos con Biden". Fuentes oficiales contaron a este medio que esperan "un cambio clima en cuanto a la región". Esto tiene que ver con la relación que mantiene Estados Unidos con los gobiernos regionales.

Desde del entorno presidencial mencionaron a los mandatarios de Brasil, Jair Bolsonaro, o Iván Duque de Colombia, como los más duros de la región con respecto a la Argentina. "Al cambiar el signo político en Estados Unidos a algo más moderado, tal vez ellos moderen, y podamos trabajar juntos en el Mercosur y en la integración regional en general", analizaron desde Cancillería.

Otro de los temas en común es la negociación con el Fondo Monetario Internacional. "Las expectativas están puestas en que continúe la buena predisposición en el tema de la deuda", señalaron las mismas fuentes. Además existe cierta confianza "al no tener una mirada tan proteccionista" de que se levanten las restricciones de los aranceles por el biodisel. "Este es un negocio de 1200 millones de dólares anuales que está frenado desde 2017 por los propios productores de biodisel de Estados Unidos", se quejaron desde el Ejecutivo. 

Hasta el momento hay cautela lo que será la relación futura con la Casa Blanca. Sólo buenas intenciones de mejorar el contacto bilateral que fue casi nulo con Donald Trump.