El discurso de asunción del presidente Alberto Fernández en el Congreso nacional arrojó una serie de reacciones políticas en distintos partidos. Como era de esperarse, el oficialismo realizó los elogios más enfáticos. La oposición, en tanto, festejó el tono "moderado y pruedente" del nuevo mandatario, aunque puso su mirada sobre lo que pase con la impunidad. La izquierda dio la nota con una posicición más crítica. Del Caño acusó que tuvo "mucho enunciado y poca medida concreta".

El diputado nacional del PRO, Daniel Lipovetzky, quien se mostró bastante cercano al actual oficialismo, consideró que se trató de un buen discurso. En diálogo con Noticias Argentinas, Lipovetzky afirmó: "Lo que dijo de la economía no es algo que no sepamos porque si hay algo bien que hizo el Gobierno saliente es la transparencia del Indec. Están claros cuáles son los niveles de pobreza y desempleo del país, que son muy graves como lo marcó Alberto".

Y agregó: "Eso es un mensaje muy bueno para la sociedad. El planteo de salir de esta grieta que tanto lastima al país fue una de las cosas que tocó en campaña y uno de los factores que lo llevaron al triunfo".

El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, declaró su apoyo al gobierno entrante. "Quiero manifestarle al gobierno nacional que contará con todo nuestro apoyo para volver a poner de pie a la Argentina", afirmó Gutiérrez". Además, abogó por poner fin a la grieta ideológica entre los argentinos y aseguró que "el llamado a la concordia, a la unidad nacional, a la construcción de consensos en la Argentina que viene será fundamental para recuperar la confianza y la previsibilidad".

El diputado nacional del Frente de Todos, Eduardo Valdés, no escatimó elogios hacia Fernández, con quien lo une una relación política y de amistad personal hace décadas, y resaltó que "es un hombre que se ha preparado para esto".

"Me gustó que viniera él manejando. Y me gustó el gesto simbólico de transportar la silla de ruedas de (la vicepresidenta saliente) Gabriela Michetti. Ese es Alberto Fernández. No hay marketing. Es lo que indican sus sentimientos primarios", destacó.

En esa línea, Valdés siguió: "Alberto para mí es un hombre que se ha preparado para esto. Él sabe los botones que hay que tocar. De todos nosotros, es el que se preparó para ésto y de ahí la inteligencia de Cristina (Kirchner) de elegirlo".

Por su parte, el ex vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner, Julio Cobos, celebró el llamado a la unidad nacional convocado por el mandatario entrante a partir de un amplio acuerdo entre los distintos sectores sociales y políticos. "Celebro que este llamado al diálogo sea el primer mensaje porque no es fácil lo que viene y requiere del trabajo, aporte y buena voluntad de todos. Tampoco lo fue hace cuatro años atrás, cuando asumió el ex presidente Mauricio Macri", manifestó el senador radical.

"Es esperanzadora la importancia que dio en su discurso a la educación, a la necesidad de acompañar el aumento de financiamiento con la mejora en todo el país de la calidad educativa y el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología", cerró Cobos.

Maximiliano Ferraro, jefe del bloque de diputados de la Coalición Cívica, reconoció que el tono del discurso fue "correcto", ya que -a su entender- se reservó la "institucionalidad" del ámbito en el que desarrolló el mensaje, donde se encontraba representada toda "la diversidad" política.

Sobre el contenido de las iniciativas que el Presidente anunció, subrayó que no hubieron "precisiones", aunque planteó suspicacias respecto de la reforma de la Justicia Federal.
"Ojalá no consagre impunidad en la Argentina. Nosotros estaremos muy pendientes, ya que es una de las agendas centrales de Juntos por el Cambio", explicó a NA.

"Se preservó la institucionalidad y se respetó el lugar del presidente saliente, el primero democrático y no peronista en entregar los atributos a otro mandato elegido por los votos.
Ojalá que empecemos una nueva etapa de respeto y nosotros ocuparemos el rol que buena parte de la sociedad nos otorgó", concluyó.

Por su parte, Ricardo Alfonsín calificó al discurso como "excelente" en todas sus esferas. "Me pareció un discurso excelente. Los compromisos, las prioridades, la claridad respecto de cuáles son los problemas difíciles que tenemos que enfrentar", indicó, y explicó que el diagnóstico sobre la gravedad de la situación económica era necesario para que "no se generen expectativas excesivas".

En esa línea, Alfonsín enalteció la "apelación al diálogo" con todas las fuerzas políticas porque permitiría "resolver muchos de los problemas difíciles".

La única figura política que se mostró públicamente insatisfecho con las palabras que ofreció Fernández fue el diputado nacional del Frente de Izquierda, Nicolás Del Caño, quien cuestionó que no haya habido anuncios contra aumentos de tarifas y despidos. Además, tildó al discurso como con "mucho enunciado y poca medida concreta"

"Se habló mucho de la situación que conocemos, el padecimiento de la mayoría del pueblo y las consecuencias de las políticas del gobierno de Macri pero cuando se habla de un esfuerzo que tenemos que hacer todos no se habla de los ganadores", expresó el legislador en diálogo con periodistas al término de la Asamblea Legislativa.

Para Del Caño, "acá hubo ganadores muy fuertes, las petroleras, las empresas privatizadas de los amigos del gobierno de Macri, los bancos, que son los que tienen que pagar esta crisis".