El presidente Mauricio Macri acordó este viernes con el mandatario electo de Brasil, Jair Bolsonaro, mantener una reunión el miércoles 16 de enero en Brasilia para comenzar a analizar la agenda bilateral que tiene a la relación económica como como principal reto.

Luego de que se confirmara que Macri no asistirá a la asunción de Bolsonaro prevista para el 1 de enero, ambos mantuvieron una charla telefónica en la que definieron encontrarse 15 días después de que el brasileño tome posesión del cargo.

La gran incógnita es lo que pueda ocurrir con el Mercosur, aunque el Gobierno dejó trascender que analiza firmar acuerdos de libre comercio por fuera del bloque, algo que es visto de diferentes maneras por las diferentes industrias. "No es buena señal", adelantaron los autopartistas, mientras que para la industria del calzado "abrirnos sin arancel fuera del  Mercosur, es estar entregado".

Conservador en lo ideológico y liberal en lo económico, el ex militar brasileño es percibido por analistas de política internacional como un "gran desafío" para Macri, en lo que refiere a la relación que podrá forjar con el mandatario del principal socio comercial de la Argentina.

Sucede que el eslogan más recurrente de la campaña de Bolsonaro fue "Brasil por encima de todo", por lo que el reto para el Gobierno argentino podría estar principalmente en el área económica, según estiman los especialistas en materia diplomática. 

A pesar de que el brasilero adelantó que tendría "una muy buena relación" y "óptima alianza" con Macri, el futuro se presenta como todo un reto para el argentino.

Aunque luego se disculpó, el ministro de Hacienda del gobierno electo, Paulo Guedes, dijo que el  Mercosur y la Argentina no serían prioridad y obligó al ministro de Producción, Dante Sica, a reconocer que el bloque comercial regional "necesita una modernización".

También la ex canciller argentina Susana Malcorra afirmó estar "preocupada" por cómo se traducirán en políticas de gobierno los mensajes vinculados al Mercosur, ya que "muestran una intención de un Brasil concentrado en sí mismo y menos interesado en la región".

Por eso llamó la atención que Macri se bajara de la ceremonia de asunción del mandatario electo de Brasil para mantener sus vacaciones de fin de año, en una serie de desencuentros que comenzaron cuando, semanas atrás, Bolsonaro declinó la invitación que le habían cursado Macri y Temer para participar de la Cumbre del G20 en Buenos Aires.

Ahora, parece que la hora de la verdad ha llegado: "Hace un momento hablamos con Jair Bolsonaro por teléfono. Acordamos encontrarnos el 16 de enero en Brasilia para empezar a trabajar juntos en esta nueva etapa", confirmó Macri a través de su cuenta de Twitter.