La diáspora sindical continúa buscando estrategias para enfrentar la reforma laboral. Por un lado la CGT evalúa el contenido de las modificaciones que plantea Cambiemos. Mientras tanto, las CTA anunciaron su confrontación a lo que consideran un arsenal de medidas liberales en detrimento de los trabajadores. El triunvirato de Azopardo que integran Héctor Daer, Carlos Acuña y Juan Schmid, volverá a las 17 al ministerio de Trabajo de la Nación para reunirse con Jorge Triaca.

“Deberían hablar con franqueza si de verdad están en la búsqueda de consensos”, le expresó con digusto Schmid a BAE Negocios. El triunviro, desde su experiencia internacional, había vaticinado hace años los riesgos que implica el juego del mercado en las relaciones del trabajo.

Con relación a la declamada defensa de los jubilados, en el mismo tono que la sostenida para los trabajadores en actividad, el también jefe de la CATT resumió “hay decisión para mantener nuestro reclamo de la recomposición de los haberes jubilatorios sobre el 53% de hombres y mujeres que cobran la mínima”.

Respecto a la incidencia del resultado electoral en las medidas que el Ejecutivo jamás ocultó en cuanto a su proyecto de fondo para “bajar los costos laborales”, otro de los triunviros, Héctor Daer le expresó a la agencia Télam que “la gente, inclusive la que votó al Gobierno, no discutió la pérdida de derechos”.

La conducción cegetista sobre todo los sectores que decidieron el camino del diálogo, sabían que el escenario se podía tornar complicado, aún cuando sus asesores letrados en materia laboral en sintonía con ese espectro de profesionales del derecho consideran que “se elevó la vara por las nubes, si es que el Gobierno piensa ceder algún tramo de este borrador”.

Salvo la conducción de las 62 Organizaciones, que desde 2015 blanqueó su adhesión a la gestión Cambiemos y tiene previsto regresar a la CGT el año próximo, el resto de los gremios que confluyen directa o indirectamente en Azopardo analizan cada letra del paper reformador, pero no se vislumbra allí medida de fuerza alguna, al menos a mediano plazo. El vértice de mayor rigor contra el paquete de modificaciones se centró en Pablo Moyano.

CTA unidas
La CTA de los trabajadores y la CTA autónoma se declararon en “estado de sesión permanente” en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno y adelantaron que se movilizarán al Congreso cuando la iniciativa sea debatida en el recinto. Así lo anunciaron Hugo Yasky y Pablo Micheli tras un plenario conjunto del que participaron autoridades de la CGT de Francia y la CUT de Brasil, las cuales fueron invitadas para exponer sobre la reformas laborales que se implementaron en esos países.

“El proyecto de la reforma laboral ha sido redactado por los grupos empresarios, muy pocos puntos los redactó el Gobierno” denunció Yasky, quien alertó además que se trata de “una ofensiva que pretende arrasar con las conquistas de los trabajadores”. Cuyo antecedente inmediato fue el Coloquio de IDEA en Mar del Plata.

Por su parte, Micheli consideró “asombrosa la similitud” de la iniciativa del Gobierno de Mauricio Macri con las reformas laborales de Francia y Brasil, y planteó que de esa forma “ha ido más allá que la dictadura militar en materia laboral”.