La Cámara de Diputados bonaerense aprobó el proyecto de Ley Impositiva 2020 sin modificaciones y giró la iniciativa al Senado, donde anoche la oposición le introdujo cambios en algunos artículos, en virtud de la mayoría que ostenta en el recinto, entre ellos el que establece incrementos en la alícuota de Ingresos Brutos para las explotaciones de las terminales portuarias. Con esa versión modificada, se preveía que Diputados le diera sanción definitiva anoche mismo.

La iniciativa del gobernador Axel Kicillof fue aprobada por el Frente de Todos y los dos diputados del bloque 17 de Noviembre; en tanto los legisladores de Juntos por el Cambio rechazaron varios artículos. Durante la sesión, el diputado del Frente de Todos, Juan Pablo de Jesús, destacó que "la aprobación de este proyecto no significa la solución de los problemas de la Provincia, pero si empezar a transitar un camino en ese sentido".

Desde Juntos por el Cambio, el diputado Santiago Nardelli celebró el diálogo, aunque consideró que el gobernador "tiene una mirada distinta" de la que tuvo la gestión de María Eugenia Vidal, que era de "impuestos a la baja". "No es una ley progresista; acá hay una ley que grava a todos con un aumento promedio del 55 por ciento del Inmobiliario", puntualizó y destacó que hubo cambios para morigerar algunos aumentos.

En el mismo sentido, se manifestó el diputado Daniel Lipovetzky, al asegurar que el proyecto ingresado ayer supone "una enorme diferencia con respecto al presentado el 24 de diciembre último". Cuestionó que "el 70 por ciento pagará aumentos de entre el 55 y el 75 por ciento en el impuesto inmobiliario".

Por su parte, la diputada de Juntos por el Cambio, Natalia Sánchez Jáuregui, criticó el artículo 100 del proyecto que establece incrementos en la alícuota de Ingresos Brutos a las explotaciones de las terminales portuarias y reclamó su revisión.

El proyecto que el Ejecutivo envió ayer a Diputados y que se aprobó en la Cámara baja provincial incluye cambios importantes con respecto al proyecto original presentado el 24 de diciembre y que no pudo tratarse por falta de quórum.

El cambio más importante tiene que ver con la reducción del segmento de contribuyentes que pagarán el incremento del Impuesto Inmobiliario Urbano del 75%. De las 2.600.000 partidas incluidas originalmente en ese nivel de imposición se disminuyó a 1.400.000, a las que se impone con el máximo del 55%.

En el caso del Inmobiliario Rural, sólo 211 propietarios de campos de más de 2.000 hectáreas tendrán un incremento del 75%.

A la vez, se incluyó la reducción de la alícuota de Ingresos Brutos del 3,5 al 1,5% en la producción de medicamentos; del 0,5 a 1 punto porcentual para los servicios profesionales notariales, jurídicos, científicos y técnicos; y se bajó a 1,5 la alícuota para las actividades de venta al menudeo de alimentos.

Además, se dispuso que los jubilados que cobran la mínima, los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo y las asociaciones civiles queden exceptuados del pago del Inmobiliario.

En tanto, el oficialismo puso un tope del 50% a la suba del impuesto Automotor -pese a que por efecto de la inflación el valor de los autos creció hasta un 200%- y se suspendió la retención del 20% en el cobro de Patentes de los autos modelo 2009.