El proyecto de ley de legalización del aborto ingresará al Congreso en las próximas semanas, según confirmó el jefe de Estado, Alberto Fernández, en el último tramo de su gira europea y luego de que se generara un entredicho con el Vaticano por el tenor de la conversación con el Papa Francisco.

"No vivo en paz con mi consciencia sabiendo que tal vez una mujer tiene que realizarse un aborto, no tiene las condiciones económicas para pagar ese aborto, y termina en manos de un curandero que con una aguja la termina lastimando y a veces matando", enfatizó Fernández, al hablar ante un auditorio repleto en el Instituto de Estudios Políticos de París.

Durante una conferencia magistral en el Instituto de Estudios Políticos de París, precisó: "Perdónenme, pero la hipocresía nunca se llevó bien conmigo. Por eso es que he propuesto, y lo voy a hacer, mandar un ley que termine con la penalización del aborto y permita la atención de cualquier aborto en un centro público".

En la visita al papa Francisco en el Vaticano, el Presidente argentino había asegurado que la despenalización del aborto no estuvo entre los temas que abordaron. Sin embargo, luego el Vaticano indicó a través de un comunicado que durante la reunión hubo referencias a "la protección de la vida desde su concepción". Poco más tarde se aclaró que en realidad, la mención habia sido realizada por el secretario de Estado vaticano y no por Francisco.

"En la Argentina el aborto es un delito. Es un extraño delito donde casi nunca se condena a ninguna mujer por aborto pero donde todos sabemos que existe", manifestó el jefe de Estado.