La Cámara Federal de Casación Penal confirmó hoy el sobreseimiento del juez federal Sebastián Casanello en una investigación que se inició luego de que Lázaro Báez aseguró que su detención en la causa por supuesto lavado de dinero era una forma de “presionarlo”.

La sala IV de Casación, integrada por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Juan Carlos Gemignani, declaró “inadmisible” el recurso extraordinario federal interpuesto por la defensa de Báez que pretendía impugnar el fallo de la instancia anterior, señalaron fuentes judiciales. 

El sobreseimiento de Casanello, que había pedido que se investiguen las supuestas presiones, había sido dictado por el juez federal Daniel Rafecas y confirmado por la sala I de la Cámara Federal porteña.

Báez había sostenido que su detención constituyó un intento de “extorsionarlo” para que involucrara a la ex presidenta Cristina Kirchner en los hechos de lavado de activos que se le imputan.

La detención de Báez, que para todos los jueces ocurrió dentro de los marcos legales necesarios, se produjo en la causa en la que está procesado por lavado de activos.

En esa causa se investigan maniobras realizadas a través de la financiera SGI -conocida también como “La Rosadita"- con el fin de sacar del país sumas millonarias en dólares, que habrían sido logradas a través de facturas truchas que simularon gastos en los contratos de obra pública de las empresas de Báez con el Estado Nacional.