Un gran operativo de seguridad, con más de 1000 efectivos de Gendarmería, Prefectura y de la Policía Federal, se mantiene desde esta mañana en las inmediaciones del Congreso Nacional, para impedir el paso de los manifestantes que marcharán desde el mediodía para rechazar la reforma previsional que la Cámara de Diputados aspira a convertir hoy en ley.

Los efectivos rodean el Palacio del Congreso a varias cuadras a la redonda con vallas y mantienen cortada totalmente la avenida Rivadavia a altura de la Plaza de Los Dos Congresos para evitar el ingreso de los manifestantes a la zona. El interbloque oficialista de Cambiemos buscará en la sesión especial convocada a partir de las 14 convertir en ley el proyecto de reforma previsional, con el apoyo de algunos legisladores que responden a gobernadores provinciales, y en el marco de un tenso clima por la convocatoria a marchas y paro de centrales sindicales.

Tras haber conseguido el dictamen de comisión correspondiente, desde Cambiemos confían en reunir cerca de 130 votos para imponerse a quienes anticiparon su rechazo al texto del Poder Ejecutivo, unos 110 diputados. En medio, permanecen oscilantes o indefinidos unos 15 diputados que no ven con agrado la reforma pero que, con sus abstenciones o ausencias, pueden terminar jugando a favor del proyecto del Gobierno.

En tanto, en las afueras del Congreso, cerca de 20 camiones de Gendarmería y otros tantos de Prefectura se apostaban esta mañana sobre la cable Riobamba antes de su intersección con la avenida Rivadavia. Los efectivos de seguridad exigen credenciales a aquellas personas, entre ellos empleados y asesores, que pretenden ingresar a pie al edificio anexo del Congreso.

El vallado comprende las avenidas Entre Ríos y Rivadavia, y las calles Combate de los Pozos e Hipólito Yrigoyen, con personal de distintas fuerzas que se encuentran apostados y que permanecerán en el lugar mientras dure la sesión en Diputados. De esta manera, el tránsito vehicular alrededor de la zona cercada al Palacio Legislativo se trasforma en un caos e impedía el normal funcionamiento de los servicios de transporte público e incluso la estación Congreso de la línea A del subte permanecía cerrada.

Si bien la sesión está prevista para las 14, varias organizaciones ya comenzaron a movilizarse por el centro de la ciudad y realizaron cortes en avenidas e ingresos a la Ciudad. Un grupo de manifestantes cortó desde temprano la intersección de las avenidas Corrientes y Callao, y luego intentó llegar al Congreso, en tanto que al mediodía harán lo mismo gremios y organizaciones sociales.

Desde las 11, se esperan concentraciones en distintos puntos como avenida Callao, entre Tucumán y Viamonte; y lo mismo ocurrirá una hora más tarde en la intersección de Avenida de Mayo y San José.

Otros puntos de encuentros de distintas organizaciones se darán en Hipólito Yrigoyen entre Virrey Cevallos y Presidente Luis Sáenz Peña, también en Avenida de Mayo y Santiago del Estero, en avenida Rivadavia y Paraná, en Avenida de Mayo y Sáenz Peña, y en la intersección de Sarandí y avenida Belgrano.