El complicado escenario laboral del país ofrece, para el tercer trimestre del año, datos a consignar de relevancia. Entre ellos la fortaleza del salario real de los trabajadores registrados que creció por encima del 3%, en comparación interanual. Empero al cotejar los datos contra mismo período de 2015 se aprecia que la fortaleza salarial todavía está un 5,7% debajo del registro de julio, agosto y septiembre de ese año. Así lo consignó el informe del Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma, que coordina Luis Campos. Respecto del sector público, el salario real verificó una merma de 0,6% y del 6,4% en comparación con 2016 y 2015.

Para el empleo registrado destacan también una variación positiva del 1,1% contra el mismo lapso de 2016, motorizada por construcción y monostributistas. "Estos valores se ubican casi en los mismos niveles que en 2015", le destacó Campos a BAE Negocios. El analista destaca que la evaluación de la CTAA posee una visión federal respecto de la realidad del trabajo con la convicción de que la mirada amplia orienta hacia las conclusiones "más apropiadas" respecto de una materia tan sensible en la vida de la población.

Bajo esta tónica el paper consigó como tracción de la suba de registro laboral a través del monotributo y del monotributo social, "con variaciones positivas interanuales del 5,1% y 15,6%. Estas dos categorías concentran casi el 70% del aumento de la ocupación registrada desde el tercer trimestre", remarcó el analista del observatorio sindical.

Respecto de un ítem clásico para los últimos meses, la construcción que en el último año creció un 11,2% ya se encuentra en niveles de 2015 y la industria manufacturera profundizó su caída que ya lleva 24 meses consecutivos con un retroceso del 5,5% en los últimos dos años. Cóctel de deterioro que se trasluce en una pérdida de 68.906 puestos de trabajo. El gran enigma, sin respuesta oficial a la fecha, es cuántos de esos trabajadores pudieron retornar al mercado laboral a la fecha.

Julio, agosto y septiembre también registraron 196 conflictos laborales, lo que implica una caída del 18,6% respecto del mismo período del año anterior. Esta caída se explica por la reducción de los conflictos públicos provinciales, que pasaron de 97 en el III trimestre de 2016 a 69 en III trimestre de este año. En el sector privado y en el sector público a nivel nacional se mantuvieron sin mayores variaciones en la comparación interanual.

Los motivos confluyen en un patrón diferenciado, para el sector privado siguen siendo mayoritarios los conflictos originados en situaciones de crisis, presentes en el 61% de los casos relevados. Aquí el dato más relevante es la fuerte caída de los reclamos salariales, que cayeron más de un 50% en comparación con un año atrás, tanto a nivel de actividad como de empresa.

En el sector público también se experimentó una disminución considerable: se redujeron a menos de la mitad en comparación con el tercer trimestre de 2016. Aquí la mayor cantidad de conflictos se explica por reclamos por condiciones de trabajo no salariales y a situaciones de crisis.