Convocatoria, gestos y cruces: así votaron los principales candidatos en Buenos Aires
En una jornada cargada de mensajes políticos, los postulantes bonaerenses llamaron a votar y usaron el cuarto oscuro como escenario para reafirmar sus ejes de campaña.
Desde temprano, la elección bonaerense fue escenario de una seguidilla de gestos y declaraciones que desbordaron el simple paso por el cuarto oscuro. Los principales candidatos del oficialismo, la oposición y las fuerzas alejadas de la disputa libertario-kirchnerista aprovecharon el momento no solo para insistir en la convocatoria a las urnas, sino también para ensayar un bis de campaña, recalcar sus preocupaciones centrales y dejar mensajes dirigidos a sus adversarios. El recorrido por las escuelas del conurbano y del interior mostró una coincidencia general: todos remarcaron la importancia de la participación ciudadana.
“Más allá del resultado final, es importante que la gente venga a votar”, dijo Maximiliano Bondarenko, primer candidato a diputado de La Libertad Avanza en la Tercera Sección. El excomisario buscó marcar territorio en el eje de la inseguridad: “Es el vecino bonaerense el que marca el camino, tienen un mejor termómetro que yo”. Su adversario peronista, Gabriel Katopodis, postulante a senador por la Primera Sección, planteó: “Se eligen autoridades y se mide el pulso de cómo está el país. En el cuarto oscuro no hay TikTok ni insultos. La gente va a decidir lo mejor”.
En ese distrito clave también se expresó Diego Valenzuela, actual intendente de Tres de Febrero y rival directo de Katopodis por LLA, que advirtió sobre “ruidos políticos en las últimas semanas para distraer al electorado y no hablar del estado de la Provincia”. Julio Zamora, jefe comunal de Tigre y candidato de Somos Buenos Aires, prefirió subrayar que representa “una tercera alternativa” en un territorio con “muchas asimetrías y problemas”. Desde la izquierda, Romina Del Plá apuntó al desencanto: “Una parte significativa de la población que inicialmente confió en este gobierno hoy forma parte del creciente grupo de desencantados”.
Coincidencias en la convocatoriaLa misma línea de llamado al voto recorrió otros distritos. En La Matanza, la vicegobernadora Verónica Magario sostuvo que “lo más importante es que la gente está saliendo a votar”. Leila Gianni, referente libertaria en el distrito, reclamó que “el matancero pueda ejercer su derecho y se respete la voluntad popular”. Pablo Domenichini, candidato de Somos, completó: “Hay que defender en las urnas la provincia que queremos”.
En Mar del Plata, Guillermo Montenegro, intendente y candidato a senador de LLA, se concentró en el valor del acto: “Es muy importante la posibilidad de expresarse”. Su rival, Fernanda Raverta, marcó el contraste: “Es un momento donde los argentinos la pasan mal, donde la democracia la pasa mal, y es alentador venir a expresarnos”.
En la Segunda Sección, Manuel Passaglia, de Hechos, agradeció a docentes, fiscales y fuerzas de seguridad por garantizar “un día tranquilo”.
Otros gestos de pesoEl exsenador Esteban Bullrich volvió a convertirse en protagonista con un gesto de alto impacto simbólico: “¡Qué lindo es votar!”, escribió en redes después de sufragar, pese a las limitaciones que le impone la ELA. La publicación generó una ola de mensajes de apoyo y reconocimiento.
Axel Kicillof votó en La Plata y ensayó una definición que buscó marcar la jornada: “No es la madre de todas las batallas, es la madre de la democracia”. Relató que siguió la organización minuto a minuto con su gabinete y compartió un costado personal: su hijo León votó por primera vez. “Más allá de los resultados, los primeros que ganan son la democracia y el pueblo de la Provincia”, enfatizó.
Karina Milei se presentó en Vicente López rodeada de militantes. Evitó responder preguntas y se limitó a decir: “Es una jornada importante, la gente tiene que venir a votar”.
Cristian Ritondo arrancó la mañana en calma en Tigre, pero al mediodía denunció fallas en la consulta online del padrón. “Las casualidades no existen. No quieren que vayas a votar porque tienen miedo de perder”, escribió en X. Sebastián Galmarini le respondió: “No quieras sembrar incertidumbre. El sistema electoral de PBA es íntegro, eficiente, transparente y trazable”.
En Tolosa, Máximo Kirchner buscó dar centralidad al debate económico: “Me preocupa más lo que hace Caputo que lo que hace Karina Milei”. También reclamó por la situación judicial de su madre: “Pasaron más de 100 días desde que la presidenta del Partido Justicialista está detenida en su casa”.
Bondarenko endureció su discurso al señalar que “el que las hace, las paga”, incluso cuando se trata de funcionarios de su propio espacio. En La Plata, Francisco Adorni tardó en votar por la falta de autoridades de mesa, llegó con facturas para los fiscales y fue increpado por un joven que lo acusó por los recortes en discapacidad.
Por último, Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, destacó la trascendencia del proceso electoral y defendió la gratuidad del transporte público para garantizar la concurrencia a las urnas.

