La causa que investiga la deuda del Correo Argentino vuelve a sumar un nuevo capítulo, con la apertura de un sumario administrativo ordenado por el procurador interino Eduardo Casal, contra la fiscal Grabriela Boquín.

El sumario se basa supuestas denuncias de empleados que fueron trasladados de la fiscalía por maltratos. En este sentido, el periodista Gustavo Silvestre afirmó que la fiscal, quien frenó la condonación de más de $700.000 milllones a la familia Macri, propietarios de la compañía, tiene en su poder "testimonios de empleados que dicen que los estaban apretando para que la denuncien".

No es la primera vez que Boquín da cuenta de "intimidaciones". Anteriormente señaló que fue víctima de "sospechosos ataques" en su custodia policial, incluido el robo de documentación de su auto y la aparición de su gato muerto en la puerta de su casa. También agregó que recibió hostigamiento por parte del procurador designado durante el gobierno de Cambiemos, hoy autor del sumario contra su desempeño. 

La fiscala Boquin se enteró de la instancia de investigación en su contra por intermedio del propio Casal, que la llamó el miércoles por la noche para comunicárselo. El procurador interino le dijo que se "quedara tranquila, que se iba a poder defender", para más tarde enviarle el texto en la madrugada.

La autora de la denuncia es una ex empleada de la fiscalía cuyo esposo, el juez Sebastián Sánchez Cannavó, está concursando para acceder a la Sala B de la Cámara Comercial, espacio que interviene en el caso Correo Argentino.

En tanto, la causa sigue su curso, y sumó el viernes pasado el rechazo al pedido para dilatar camino a la quiebra a través de la Corte Suprema. Tanto Boquín como el procurador Carlos Zannini no dieron lugar a la estrategia de proceso salvajate (cramdown) en beneficio de la firma controlada por SOCMA.