En el marco de la crisis Covid la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) presentó un recurso de amparo en la Justicia para que los docentes de la ciudad de Buenos Aires, cuya edad supere los 60 años, "sean dispensados de asistir a sus lugares de trabajo y puedan realizar sus tareas de manera remota". La instancia se encuadra en el inicio del ciclo lectivo en la CABA previsto para el míércoles 17 del corriente, en el cual ese sindicato activará una nueva jornada de "organización y lucha" en el conflicto por "la vuelta a las escuelas".

Desde esa unión de trabajadores de la educación remarcaron a BAE Negocios que el recurso de amparo se presentó ante el Juzgado de Primera Instancia N° 4, a cargo de la jueza Elena Liberatori.

Luego de un plenario que se realizó en forma virtual la UTE confirmó la puesta en marcha del trámite judicial "tras la negativa del Gobierno de la Ciudad de incluir a las personas mayores de 60 años entre las exceptuadas de concurrir a los edificios escolares, hasta tanto no se haya superado el peligro de la pandemia".

Dentro de esa tónica el sindicato que lidera Eduardo López apuntó a "la negativa de la gestión del jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, que ignora causas médicas y científicas, así como los datos estadísticos que indican que se trata de un grupo de riesgo frente a los contagios de Covid".

Días atrás el Consejo Federal de Educación (CFE) ratificó el retorno a las clases presenciales en todo el país, según la situación epidemiológica de cada región y bajo condiciones de seguridad sanitaria que garanticen el cuidado de la salud. En el cierre de esa convocatoria el presidente Alberto Fernández expresó que "sin salud no hay presente y sin educación no hay futuro".

En el desarrollo del CFE los ministros del área de todas las jurisdicciones trabajaron en "el proceso de retorno a las clases presenciales en todo el país según la situación epidemiológica de cada región y bajo condiciones de seguridad sanitaria que garanticen el cuidado de la salud de la comunidad educativa y la implementación de los protocolos aprobados".

Más exigencias

El plenario de UTE también aprobó los reclamos referidos a una amplia gama de medidas que consideran indispensables en virtud de la situación de los educadores que se desempeñan en la Capital Federal, entre ellas se destacan la realización de actos públicos que respeten lo establecido en el Estatuto Docente, la entrega de canasta alimentaria fuera de los días de clases, garantizar computadoras y conectividad para todos los estudiantes y docentes, detectores ambientales de dióxido de carbono en las aulas, garantías concretas para el el distanciamiento social de un metro y medio y la ventilación las aulas o salas, sanitarios, elementos de higiene y protección según la cantidad de estudiantes y dimensión de la escuela, transporte seguro y la continuidad del plan Fines entre otros puntos.