Pese a que los peritajes forenses aún no han determinado si el cuerpo encontrado el martes último en el río Chubut, a tan solo 300 metros del epicentro de la represión llevada a cabo el 1 de agosto por la Gendarmería en el departamento de Cushamen, pertenece a Santiago Maldonado, tanto en la familia del joven, en la comunidad Mapuche y en los organismos de derechos humanos, comenzó a cobrar fuerza la sospecha de que este habría sido “plantado” en el lugar.

“¿Por qué aparece el cuerpo en el cuarto rastrillaje en un espacio tan pequeño (y) a simple vista?, es algo que no nos podemos responder”, dijo ayer en conferencia de prensa, la abogada de la familia Maldonado, Verónica Heredia, quien agregó que ese hecho deberá ser “materia de investigación”, poniendo en dudas que se haya tratado de un hecho fortuito.

Por su parte y a través de su vocera, Soraya Maicoño, la comunidad Mapuche fue un poco más lejos y directamente denunció que el cuerpo había sido “plantado”, porque resulta “imposible” no haberlo visto en los anteriores rastrillajes.

“Es una pena y lamento muchísimo tener que estar diciendo esto y no puedo creer que esté sucediendo” pero más allá de “si llega a ser el cuerpo de Santiago”, claramente fue “plantado”, agregó Maicoño.

En esa misma dirección se expresó Mabel Sánchez, titular de la APDH Regional y veedora querellante por parte de los organismos de derechos humanos en la causa que investiga la desaparición forzada del artesano, quien consideró que el cuerpo fue “implantado totalmente” y que el lugar donde fue encontrado era parte de “una escenografía absoluta”.

“El cuerpo estaba flotando a la altura de la vigilancia de la comunidad (Puf Lof de Cushamen), a la altura, digo, en línea recta” prosiguió con su relato Sánchez, que participó del rastrillaje y quien una vez encontrado el cuerpo permaneció en el lugar para preservar la escena hasta la llegada de la familia Maldonado.

Para la dirigente de la APDH, ese “es un lugar que siempre se visita, que siempre se recorre; ese cuerpo estaba ahí flotando”, “no enmarañado” y “muy a la vista”, al punto de que “cuando uno miraba en línea recta lo podía ver”.

“Habrá que investigar muy bien cómo llego allí el cuerpo”, dijo a su turno el titular del CELS, Horacio Verbitsky, quien advirtió que “estaba 300 metros río arriba, y los cuerpos no remontan el curso de un río”.

Pero fue el abogado Carlos “Chuzo” González Quintana quien desde Esquel y en diálogo con BAE Negocios, formuló dos preguntas cruciales a ser develadas: “¿Qué medida tomó el juez y hacía qué dirección, que hizo que los que tuvieron el cuerpo de Santiago oculto durante 77 días lo hayan soltado como si fuera una braza caliente?”.

“Algo pasó en la causa para que se desprendieran del cuerpo de un día para el otro de esa forma”, agregó González Quintana, quien también se interrogó sobre “¿qué tipo de logística hay que tener, qué tipo de inteligencia hay que desplegar para mantener a una persona y toda la información que la rodea, durante todos estos días? Esto no es algo que se pueda hacer tan fácilmente”, concluyó.

Manifestaciones divididas en Plaza de Mayo para reclamar justicia por Santiago

Movimientos sociales y agrupaciones de izquierda se movilizaron ayer a Plaza de Mayo para pedir justicia por Santiago Maldonado, aunque la convocatoria fue rechazada por la propia familia del artesano y por organismos de derechos humanos que pidieron “prudencia” a la espera de que se conozcan mayores detalles sobre el cuerpo hallado en el Rio Chubut.

De la protesta que tuvo lugar a las puertas de la Casa Rosada participaron unas 500 personas de espacios como la Convergencia Socialista, Nuevo Más, MST, Resistencia Popular y el Movimiento Ana María Villareal, entre otros.

La marcha había sido convocada en un primer momento por el colectivo Encuentro Memoria Verdad y Justicia (EMVJ) pero, tras un comunicado de la familia del artesano despegándose de la iniciativa, la mayoría de las agrupaciones decidieron suspender la medida y, en cambio, realizar sus reclamos acompañando hoy a las Madres de Plaza de Mayo en su habitual ronda de los jueves.

Apenas una pequeña parte de los grupos que pertenecen a ese movimiento decidió mantener la protesta pese al pedido de prudencia.

No participaron de la manifestación el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), integrante del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), quienes se bajaron pidiendo “respeto” por los familiares de Maldonado, quienes en un comunicado oficial rechazaron la movilización.

“En línea con lo que los organismos de DD.HH., Madres y Abuelas de Plaza de Mayo han manifestado, queremos avisar a todos que no estamos convocando a ninguna marcha para el día de hoy 18/10”, manifestaron los allegados del artesano en un texto oficial que difundieron por las redes sociales. Por su parte, Abuelas de Plaza de Mayo aclaró que no convocaron a ninguna manifestación por el momento.

Por su parte, Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, dijo que no estaba “enterada de la convocatoria” y advirtió que “el Gobierno está provocando y militarizando el país”.

Agredieron al desplazado juez Otranto en Esquel

Incidentes entre manifestantes y policías federales, que incluyeron forcejeos, insultos y pedradas, se registraron ayer en la puerta del juzgado federal de Esquel ante la inesperada salida del juez Guido Otranto, quien fue apartado semanas atrás de la investigación del caso Maldonado.

La salida de Otranto del juzgado fue acompañada por dos cordones de seguridad que formaron efectivos policiales, con escudos y armas de fuego, que se apostaron sobre la salida lateral del edificio que da a la calle San Martín.

Este despliegue llamó la atención de una quincena de manifestantes que estaban congregados en la puerta del juzgado desde la mañana. Apenas se abrió la puerta del juzgado los manifestantes se abalanzaron sobre el magistrado, chocando con los policías y arrojando piedras que rompieron algunos vidrios del edificio, mientras otros pateaban y golpeaban la camioneta que esperaba al magistrado.

El incidente apenas duró unos segundos, hasta que el vehículo que trasladó a Otranto dejó el lugar, y todo retornó a la calma, ante lo que los policías volvieron a ingresar al juzgado, donde realizan una custodia con relevos permanentes.