Ante la profundización de la crisis política, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinian, manifestó el último miércoles su intención de convocar a elecciones parlamentarias anticipadas en el país si la oposición está de acuerdo, en medio de una crisis política que se desató en la última semana tras la destitución del jefe del Ejército.

"Si nuestros socios de la oposición parlamentaria aceptan nuestra propuesta, tendremos los comicios parlamentarios anticipados en las fechas acordadas durante 2021", dijo Pashinian, quien afirmó que la coordinación con la oposición es necesaria para recuperar la solidaridad en el país.

"No queremos dar pasos en contra. Las elecciones son un medio para recuperar la solidaridad pública. Las elecciones permitirán a nuestros compatriotas expresar su postura", agregó.

El premier señaló que pretende reunirse con la oposición parlamentaria para hablar al respecto, a la vez que instó a las fuerzas políticas a garantizar la realización libre y justa del proceso electoral.

La guerra contra Azerbaiyán por Nagorno Karabaj

Las protestas contra Pashinian fueron en aumento desde noviembre pasado cuando Armenia firmó la derrota en una guerra de seis semanas con Azerbaiyán por Nagorno Karabaj, un enclave de mayoría armenia dentro del territorio que el mundo reconoce a Azerbaiyán y en disputa desde que la caída de la Unión Soviética dejó fronteras muy difusas en la región y un sinfín de reclamos independentistas.

En virtud del acuerdo, una parte importante del territorio que estaba en manos de separatistas armenios volvió a control azerbaiyano, así como varias áreas situadas fuera de la región.

Si bien las manifestaciones contra el premier no cesaron desde la derrota en el enclave separatista, la tensión política se agravó la semana pasada cuando Pashinian dijo en una entrevista que los misiles rusos de los sistemas Iskander "no detonaron del todo o lo hicieron al 10%" en Nagorno Karabaj en los combates con Azerbaiyán.

Pashinian denuncia un "intento de golpe de Estado"

El número dos del Estado Mayor, Tigran Jachatrian, se burló de las declaraciones y, como represalia, el premier lo despidió, lo que provocó la reacción de unos 40 oficiales militares que a través de una declaración exigieron la renuncia de Pashinian.

Pashinian analizó esta reacción del Ejército como un “intento de golpe de Estado” y convocó a sus seguidores a manifestarse en la calle. La oposición hizo lo mismo, pero para exigir su renuncia.

Pese a que el premier presentó al presidente Armen Sarkisian una orden para cesar al jefe del Ejército, este la rechazó en dos ocasiones y la envió posteriormente ante el Tribunal Constitucional para que "determine la constitucionalidad de la misma".

Sarkisian se reunió hoy con el jefe del Estado Mayor del Ejército, Onik Gasparian, para abordar la "tensa situación derivada de los últimos acontecimientos", reportó hoy la Presidencia armenia en un breve comunicado.

El texto indicó que "independientemente de las decisiones en este sentido, la seguridad y la estabilidad del país son de gran importancia", según reprodujo la agencia armenia de noticias Armenpress.

La Presidencia subrayó además que Sarkisian trasladó a Gasparian que "las Fuerzas Armadas siempre deben estar bajo un cuidado" y que "seguirá manteniendo al Ejército y sus problemas bajo su atención", sin dar más detalles al respecto.

El ex líder del ejército pide ser restituido

El antiguo 'número dos' del Estado Mayor del Ejército de Armenia, Tiran Jachatrian, presentó este jueves una demanda para ser restituido en su puesto tras ser cesado la semana pasada, decisión que desencadenó una grave crisis política en el país.

Jachatrian presentó la demanda ante un tribunal para intentar lograr la anulación del decreto aprobado por el presidente, Armen Sarkisian, que el 24 de febrero avaló la petición formulada por Pashinian, según informó la agencia armenia de noticias Armenpress.

El cese del subjefe del Ejército llevó al Estado Mayor armenio a publicar un comunicado rechazando la decisión y reclamando la dimisión de Pashinian, quien respondió denunciando un "intento de golpe de Estado" y pidiendo el cese del jefe del Ejército, Onik Gasparian, que no fue aprobada por Sarkisian.

El presidente rechazó en dos ocasiones la petición del primer ministro para el cese de Gasparian y la envió ante el Tribunal Constitucional para que "determine la constitucionalidad de la misma", al tiempo que pidió a las partes diálogo para rebajar las tensiones.