La precandidata a vicepresidenta por el Frente de Todos, Cristina Fernández de Kirchner, comparó que "con la comida hoy en la Argentina estamos igual que Venezuela" y planteó que el hecho de que haya gente con hambre en el país es "maltrato".

"Decían que podíamos ser como Venezuela si seguíamos nosotros. Sorry, hoy con la comida estamos igual que Venezuela", comparó la ex mandataria durante la presentación en Mendoza de su libro Sinceramente. Según las Naciones Unidas, un cuarto de la población  venezolana necesita ayuda humanitaria. 

La senadora nacional recordó: "A nuestros Precios Cuidados les pusieron Precios Esenciales. ¿Será por eso que dice el Principito que lo esencial es invisible a los ojos?", ironizó y en esa línea preguntó "¿Se acuerdan del asado? En Precios Cuidados teníamos la tapa de asado a 49,50 pesos".

"Si estas políticas siguen cuatro años más no van a quedar ni pasas de uva", manifestó y sostuvo que "la gente no pueda comer en un país como Argentina es maltrato, porque no estamos en África ni en un páramo del desierto".

Por otra parte, expresó que el presidente Mauricio Macri "tuvo una oportunidad extraordinaria, por el país que nosotros habíamos dejado, desendeudado" y cuestionó a los medios hegemónicos al calificarlos de "picasesos".

"¿La chocaron toda? ¿O están haciendo lo que vinieron a hacer? Es una pregunta que nos hacemos. Pero de una u otra manera el desastre está hecho y a esto hay que ponerle el pecho, y salir a devolverle a la gente la esperanza y la expectativa de que una Argentina mejor es posible", reflexionó.

La senadora volvió a referirse a las segundas marcas de alimentos (a las que había denominado "pindonga" y "cuchuflito"), y remarcó: "Que nadie se haga el tonto. Que las segundas marcas son cuando las grandes marcas deciden bajar los precios y darte algo de menor calidad. Y salieron todos a hacer una defensa de no se sabe qué cosa".

Durante los últimos días, integrantes del Gobierno tales como la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, salieron a apoyar marcas alternativas o de menor precio, aunque en esos casos no eran productos de mala calidad como los que hace referencia la ex presidenta (como aquellas "leches" que en verdad son "alimento lácteo a base de leche"), sino otras opciones con menor producción o llegada a las góndolas que las más vendidas.

Por otra parte, Fernández dijo tener "mucha esperanza, porque no creo que las sociedades se suiciden, y que la gente pueda ni siquiera imaginar cuatro años más con estas políticas, yendo al supermercado con estos precios, cargando nafta que aumenta siempre, pasando por peajes en dólares y con tarifas que ahora están contenidas porque hay elecciones".

"La verdad que tampoco me pone feliz tener estas expectativas, porque es a partir del maltrato y de lo mal que lo está pasando la gente, con lo cual no es para regodearse, pero yo estoy convencida que este mal trato la gente no lo va a seguir tolerando", manifestó.