La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner describió este viernes el accionar de un grupo de jueces y fiscales a quienes acusó de ser parte del "lawfare" junto con el arco político que lideraba Mauricio Macri, al reiterar que es una perseguida política en la causa donde se la acusa de encubrir el atentado a la AMIA y aseguró que un juez que jugaba al tenis con el expresidente "no puede ser imparcial". 

La exmandataria declaró durante poco más de una hora ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 8, en el marco de la audiencia en la que comenzaron a tratarse los pedidos de nulidad formulados contra la causa reabierta en 2016 por la Cámara Federal de Casación Penal y que tiene su origen en la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman.

En su exposición apuntó a los jueces Julián Ercolini, Claudio Bonadio (ya fallecido), el camarista Martín Irurzun y los integrantes de la Sala IV de la Cámara de Casación, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos.

Con respecto a Ercolini y Bonadio, la ex jefa de Estado enfatizó que eran "los únicos" jueces que salían sorteados en todas las denuncias que le hicieron en su contra, y que Borinsky y Hornos fueron quienes reactivaron la denuncia en su contra luego de ser archivada en primera y segunda instancia.

Borinsky y Hornos: los jueces que visitaban a Macri

El planteo de nulidad contra Cristina Kirchner tiene que ver con que Hornos y Borinsky visitaron la Rosada y Quinta de Olivos varias veces cuando Macri era presidente de la Nación, y en fechas clave en donde se decidieron causas contra el kirchnerismo.

“Esto es como el rey desnudo. Acá hubo alguien que encontró en un informe de ingreso de (los jueces) Hornos y Borinsky, siempre en coincidencia con las causas, tanto a la Casa de Gobierno como en Olivos. También se descubrió que Borinsky fue a la Quinta de Olivos en 15 oportunidades. Iba un poco más seguido que Hornos a la Casa Rosada. Estas visitas habían sido negadas y los informes adulterados”, sostuvo.

En esa línea aseguró: “Un juez que jugaba al tenis con Mauricio Macri no puede ser imparcial ante una causa que me involucra. ¿En serio que quieren hacernos creer que estas causas son legítimas, son legales? Nunca vi algo así de ilegal, los mismos jueces involucrados. Es un escándalo monumental y los medios concentrados no dicen nada”.

En este sentido, Cristina Kirchner tomó como ejemplo al abogado y jurista alemán Claus Roxin, quien hizo referencia a la parcialidad de un magistrado: "Escuchen bien, por favor. El temor de parcialidad se genera, entre otras situaciones, justamente cuando el juez 'juega al tenis' con el imputado 'y después se van a comer juntos'. ¿Se entiende? Acá jugaba al tenis y se iba a comer con Mauricio Macri. ¿Alguien puede pensar que ese juez puede ser imparcial contra Cristina Fernández de Kirchner?".

La funcionaria hizo hincapié en que no fue ella ni su abogado Carlos Beraldi hablaron de "jugar al tenis", sino que fue el doctrinario alemán quien dijo esas palabras.

Además, la vicepresidenta reseñó que esos jueces se habían "excusado en todas las causas" de la AMIA y que en noviembre de 2016 resucitaron la causa que "estaba fenecida".

“El 29 de noviembre de 2016,  resucitan, creo que es bíblico, una causa fenecida y acabada. Al otro día, el presidente Macri en una radio de Mendoza felicita con nombre y apellido a los jueces con un fallo a medida del Gobierno", sostuvo y apuntó que "Bonadio tenía la mesa servida" para pedirle el "desafuero" pero "no lo logra" aunque sí consiguió encarcelar a Carlos Zannini y a Luis D’Elia, entre otros. 

Por su parte, la fiscal federal Alejandra Mangano pidió investigar si los 18 de encuentros entre el juez Borinsky y Macri influyeron en decisiones judiciales que adoptó el Tribunal contrarias al kirchnerismo.

La fiscal pidió una batería de medidas de prueba para investigar esos encuentros que se suman a otros que se venían pesquisando sobre el camarista Gustavo Hornos, a partir de una denuncia presentada por los diputados del Frente de Todos Rodolfo Tailhade, Leopoldo Moreau y Eduardo Valdés.

Respecto de Martín Irurzun, presidente de la Cámara Federal porteña, fue quien le dio nombre a la doctrina por la cual fueron presos varios dirigentes del kirchnerismo, entre ellos el ex ministro Julio De Vido, con preventiva porque se consideraba que tenían poder e influencia para poder entorpecer la investigación.