La vicepresidenta Cristina Kirchner consideró este lunes que "el freno a la economía y la incertidumbre generalizada sobre qué va a pasar con nuestra vida son agobiantes" y advirtió que "no está explicado en ningún libro ni hay teoría que lo resuelva". Además, pidió contra los empresarios que criticaron a Alberto Fernández en el Coloquio de IDEA, rechazó las versiones de que el jefe de Estado es un "Presidente títere" y anticipó que no irá a homenajes por los 10 años de la muerte de Néstor Kirchner, que se cumplen este martes.

Al mismo tiempo, pidió un acuerdo político y empresarial para solucionar el problema del bimonetarismo con el dólar,

La ex presidenta confirmó que no asistirá a ningún homenaje que se haga relacionado a la muerte de su esposo. "Como todos y todas saben, no concurro  a actividades públicas u homenajes que tengan que ver con aquel 27 de octubre. Tal vez sea un mecanismo inconsciente de no aceptación ante lo irreversible. No sé… Ya saben que la psicología no es mi fuerte", afirmó en un posteo que realizó en su página web personal y que difundió a través de su cuenta de Twitter.

Al mismo tiempo, agradeció directamente a Alberto Fernández por repatriar la estatua Néstor Kirchner que se encontraba en la sede de la Unasur en Quito, Ecuador, y elogió su nueva ubicación frente al CCK, debido a que el padre de él era empleado del Correo.

Además, Cristina reconoció que "el freno a la economía y la incertidumbre generalizada sobre qué va a pasar con nuestra vida son agobiantes" y agregó que no hay soluciones definidas sino que "es permanente ensayo y error. O mejor dicho: brote, contagio y volver otra vez para atrás. Aquí y en todas partes. Así y todo el tiempo".

En ese contexto, la ex mandataria afirmó que "aún en este marco de incertidumbre por la pandemia global y a casi un año de gobierno, sí podemos llegar a algunas certezas, al menos en el campo de la política".

Las formas de Alberto Fernández y la crítica a los empresarios

La "primera certeza" que describió Cristina Kirchner es que empresarios y dirigentes políticos de la oposición "castigan al Presidente como si tuviera las mismas formas que tanto me criticaron durante años". "A esta altura ya resulta inocultable que, en realidad, el problema nunca fueron las formas", lanzó.

En ese sentido, reconoció que "no pocos dirigentes en el peronismo pensaban que efectivamente el problema eran las formas y no el fondo. Es más, muchos también le agregaban las cadenas nacionales y las características de mi retórica (por decirlo de un modo elegante). Y la verdad es que ese fue también uno de los motivos que culminó en mi decisión del 18 de mayo de 2019".

Además, fustigó directamente contra los empresarios que criticaron a Alberto Fernández en el chat del Coloquio de IDEA de hace dos semanas, mientras el jefe de Estado realizaba su exposición: "El punto cúlmine de ese maltrato permanente y sistemático, se produjo hace pocos días en un famoso encuentro empresario autodenominado como lugar de ideas, en el que mientras el Presidente de la Nación hacía uso de la palabra, los empresarios concurrentes lo agredían en simultáneo y le reprochaban, entre otras cosas, lo mucho que hablaba", señaló.

Contra la idea del "Presidente títere"

Por otra parte, Cristina rechazó las críticas que la señalan como la virtual detentadora del poder real: "En la Argentina el que decide es el Presidente. Puede gustarte o no lo que decida, pero el que decide es él. Que nadie te quiera convencer de lo contrario. Si alguien intentara hacerlo, preguntale qué intereses lo o la mueven", expresó, en lo que consideró la "segunda certeza" de su escrito.

"El relato del 'Presidente títere' lo utilizaron con Néstor respecto de Duhalde, conmigo respecto de Néstor y, ahora, con Alberto respecto de mí. Después de haber desempeñado la primera magistratura durante 2 períodos consecutivos y de haber acompañado a Néstor durante los 4 años y medio de su presidencia, si algo tengo claro es que el sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno", agregó al respecto.

"Eso de que 'sólo quiere solucionar sus problemas judiciales' (SIC), a esta altura ya resulta inaceptable. Lo único que queremos es el correcto funcionamiento de las instituciones y que se garantice la aplicación de la Constitución Nacional y la ley a todos y todas por igual", dijo también la ex presidenta.

Un acuerdo para solucionar el bimonetarismo

Al mismo tiempo, Cristina pidió a los diferentes sectores llegar a un acuerdo para solucionar el problema del bimonetarismo peso-dólar en Argentina, que reconoció como el problema "más grave" del país, en lo que describió como su "tercera certeza".

"El problema de la economía bimonetaria que es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país, es de imposible solución sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina. Nos guste o no nos guste, esa es la realidad y con ella se puede hacer cualquier cosa menos ignorarla", desarrolló.

Además, la vicepresidenta dijo que el bimonetarismo no es una cuestión ni "ideológica" ni "de clase" y que tampoco tiene que ver con la hiperinflación. Para justificar este último punto, apeló a un video de Tato Bores que circuló en las redes en el que se refería al problema del dólar ya en 1962, décadas antes de la experiencia hiperinflacionaria.

También justificó el cepo cambiario que estableció a fines de 2011 al afirmar que fue producto de "la restricción externa -léase: escasez de dólares o excesiva demanda de dicha moneda; según como se mire- que apareció luego de haber soportado 6 corridas cambiarias". 

Sin embargo, destacó que el tope para la compra de dólar ahorro en ese momento era de USD2500 por mes. "Si la analizamos con perspectiva, la restricción no sólo era razonable, sino que daba cuenta del nivel del poder adquisitivo de ciertos salarios de la época", expresó.